¿Estudias Budo o sólo vas a clase? – Bunbu Ryodo: La pluma y la espada

23 04 2012

A veces hago salir a mis alumnos al centro del tatami a realizar una técnica que hemos estado trabajando durante esa misma clase o la anterior y descubro con perplejidad y asombro mayúsculo que algunos de ellos no solamente son incapaces de ejecutarla de manera más o menos acertada sino que ni siquiera recuerdan el nombre de la misma y a veces ni siquiera la escuela a la cual pertenece. No digamos ya el nivel de la misma.  Y no por que esa información no se haya dado antes de realizar cada técnica, y teniendo en cuenta que cada mes lo dedicamos al estudio de una escuela en particular, resulta aún más incomprensible para mí.

¿No le dan importancia? ¿Vienen al dojo únicamente a pasar el rato porque no tienen nada mejor que hacer a esas horas? ¿No les interesa nada más allá que hacer algo de ejercicio? Lo desconozco. Desconozco las motivaciones que llevan a algunos de mis alumnos a estudiar Budo. Mea culpa. Y digo estudiar y no entrenar o practicar, expresamente. El Budo hoy día es un estudio y como tal merece ser abordado. Acudir al dojo unas horas a la semana a lo sumo, realizar la clase como el que va a clase de aerobic -sin menospreciar esta actividad- y olvidarse hasta la siguiente sesión es totalmente inútil. No conduce a nada. No en Budo. Todo eso se disolverá en la niebla más tarde o más temprano.

Cualquiera que desee progresar en el estudio del Budo, convertirse en un verdadero artista marcial, debe dedicar muchos más esfuerzos y muchas más horas que el “simple” entreno de las técnicas que trata de enseñar el maestro en clase. La mera técnica del cuerpo sin la complicidad de la técnica mental no sirve de mucho. Al menos no en Budo. Muy diferente sería el caso de estar tratando de un deporte marcial o de contacto como hay muchos, donde es posible llegar muy lejos únicamente a base de entrenamiento físico puro y duro.

Pero repito, eso no es así en Budo. El Budo ES un arte. Y como tal, requiere estudio además de práctica. Y ese estudio puede y debe ser repartido de muchas maneras. Hay que leer textos, artículos y libros de artistas marciales de referencia. Hay que ver vídeos de maestros de referencia. Y todo eso no solo de tu arte marcial, sino de todas las posibles. Hay que tomar notas y apuntes, hay que reflexionar, hay que pensar en Budo, hay que vivir el Budo.

Y aquí es donde me viene a la mente el concepto de Bunbu Ryodo. 

Bunbu Ryodo

Bunbu Ryodo, el equilibrio entre la pluma y la espada. En la Bujinkan siempre se dice que nuestro objetivo como Budokas es alcanzar el estado de Tatsujin, convertirnos en seres humanos íntegros. Ese es el mensaje de nuestro Sensei, Hatsumi Sôke. Vivir una vida equilibrada. Como dice él “Baransu, ne?”  Encontrar el equilibrio, el balance.

Bunbu Ryodo es un concepto que se deriva del periodo Edo de Japón. Durante este período, el shogunato Tokugawa alentó a los miembros de su clase guerrera a perseverar tanto en las artes literarias como en las artes marciales con el mismo énfasis. Era una actitud que ayudó a los bushi a ajustarse desde el período de guerra del que provenían a uno nuevo de paz en el que entraban entonces.

Samurai del período Edo

A lo largo de los últimos cinco siglos, muchos de los grandes maestros de las artes marciales fueron también maestros o grandes estudiantes de otras artes culturales. Artes tales como la pintura, escultura, literatura, poesía, filosofía o música, han sido frecuentemente el acompañamiento vital de estos grandes maestros, que encontraban así un punto de equilibrio en su vida. En Japón concretamente, muchos grandes maestros de artes marciales han cultivado y lo siguen haciendo, diferentes artes típicos de allí, tales como el Ikebana (arreglo floral), el Cha no yu (ceremonia del té), la caligrafía japonesa (Sho-do), la pintura Ukiyo-e, el juego del Go, el teatro, la danza o el estudio de instrumentos musicales propios del país.

Representación de teatro Noh

El estudio de estas otras artes pone el contrapunto necesario a su capacidad de lidiar con la violencia y con el mundo guerrero, consiguiendo de este modo ser capaces de alcanzar el estado necesario para poder apreciar en toda su magnitud la grandeza y la belleza de la vida humana y su lugar en la Naturaleza a la cual pertenecemos.

Ignorar los elementos artísticos que conllevan las artes marciales en su propia esencia sería un error mayúsculo puesto que estas, las artes marciales, son ciertamente “artes”, y como tales llevan implícitos una serie de elementos artísticos que las configuran y las hacen ser lo que son (Kaname?). La postura correcta del cuerpo, el equilibrio perfecto y la alineación adecuada cuando se ejecuta una técnica, tiene tanto mérito artístico y complejidad como lo puedan tener los movimientos de un bailarín de danza contemporánea, o la exquisita perfección de una buena escultura o pintura.

Corren malos tiempos para una gran mayoría de la población mundial. Guerras, terrorismo, hambre, violencia urbana y doméstica, familias desestructuradas, son el pan nuestro de cada día en las noticias de cualquier país. Gobiernos y políticos corruptos, decadencia moral, contaminación del medio ambiente, catástrofes naturales, deficiencias en la educación, etc. Día a día nos vemos obligados a convivir con todo esto en la época que nos ha tocado vivir.

Bunbu Ryodo, la pluma y la espada, las artes marciales y las artes culturales, nos ayudan a encontrar la calma y la serenidad en medio de este caos. A través de Bunbu Ryodo podremos ser capaces de apreciar la belleza de una simple flor en medio de un estercolero o del canto de un pájaro entre los escombros de un edificio en ruinas. Encontrar el consuelo en la familia o en una buena amistad cuando estamos atravesando malos momentos en nuestra vida o hallar las respuestas en las palabras de un sabio antiguo.

No hace mucho leí en algún artículo de un blog de un Shihan de la Bujinkan que Hatsumi Sensei le había comentado al respecto de este tema, que era muy importante el Bunbu Ryodo, la complementariedad de las artes marciales con alguna de las otras artes, y Sensei le comentaba a este Shihan que si por las circunstancias que fuera de su vida laboral, económica, etc., no podía dedicarse a estudiar y practicar ninguna de esas otras artes, lo que debía hacer al menos era leer mucho sobre ella. Empaparse al máximo de todo lo relativo a ese arte y sus máximos representantes a través de la lectura.

Desde aquí queremos alentar a todos los estudiantes serios de artes marciales tradicionales y con mucho más énfasis si cabe a nuestros alumnos de Bushi Dojo, a dedicar una parte de su tiempo y de su formación al estudio de las artes estéticas o culturales. Pero no es en nuestro caso, que estudiamos artes marciales japonesas,  imperativo que se dedique a las artes culturales o estéticas japonesas, aunque la ventaja de estudiar estas es que al mismo tiempo va a poder profundizar en el estudio de la filosofía, la cultura y la tradición del propio país que vio nacer y florecer su arte marcial, y que unas y otras se han influenciado mutuamente a lo largo de los siglos.

Ese “otro” arte, esa pluma que debe acompañar a la espada que supuestamente ya estamos empuñando puede ser desde estudiar jazz o música rock, a ballet, poesía o cocina, literatura clásica o novela negra…debe ser algo que te interese y te llene y te implique, y obviamente que tenga la categoría de arte. Hemos de llegar a encontrar nuestro propio Bunbu Ryodo.

Dani Esteban -Kôryu-

Kôryu -Dragón de Luz-, pintado por Hatsumi Sensei para Dani Esteban.



Anuncios

Acciones

Information

4 responses

23 04 2012
Cristian

Gracias Senzei! Necesario toque de atención.Tomo nota.

6 07 2012
Emilio

Hola, ante todo me presento me llamo Emilio, como se suele decir en el vacio esta el conocimiento, para ejecutar una tecnica hay que captar su esencia y eso no se puede hacer en una sesion de dos horas, eso puede llevar años enteros, estoy de acuerdo de que hay que estudiar, vocabulario, tecnicas, etc…. tener una buena base, yo me he llevado mucho tiempo practicando budo taijutsu, y la verdad es que gente recien llegada me ha sorprendido por que yo cuando estaba con ellos he aprendido de ellos, me he adaptado y con eso me a salido variaciones de una tecnica que nunca me imagine que haria la cosa no es tan dificil si gusta se aprende solo segun lo que le interese a cada uno.

13 07 2013
Cuervo

Con permiso… Aunque estoy de acuerdo en el fondo de la cuestión, debo hacer algunas precisiones: No es exacto que el Periodo Edo fuese el detonante de Bunburyodo, en realidad es un concepto mucho más antiguo aunque desconozco cuando se le dió nombre.
El ejemplo más clásico es Miyamoto Musashi. Supongo que todo el mundo conoce sus habilidades como guerrero, pero su faceta menos conocida es la de pintor, principalmente Sumi-e, pintura en aguada (tinta china)

14 07 2013
bushidojo

quizás no sea exacto que el período Edo fuese el detonante pero sí fue cuando se generalizó.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: