PERFECCIÓN

15 11 2012

“Perfeccionar las formas es para los principiantes”  – Hatsumi Sensei

Está comúnmente aceptado por la comunidad de artes marciales que uno de los objetivos en el estudio de cualquier arte marcial es el perfeccionamiento incansable de técnicas y habilidades. Alcanzar la maestría, la perfección del movimiento y la forma, parece que son valores inmutables que la gran mayoría de practicantes serios de cualquier arte marcial tienen como gran y único objetivo.

Pero no debemos olvidar que el Budo, el verdadero Budo, no tiene forma.

La perfección en general es algo totalmente escurridizo. Como decía el genial Salvador Dalí “no tengas miedo de la perfección, nunca la vas a alcanzar”. Y además, en Budo no existe la perfección. Cuanto más la persigues más se aleja de ti.

La búsqueda de la forma perfecta no es Budo. Puede que parezca bonito a la vista y que resulte personalmente satisfactorio, pero eso tiene más que ver con “el deseo” del practicante que con el verdadero Budo.

Entonces ¿cómo podemos evolucionar en nuestro Budo si no es a través de buscar perfeccionar nuestra forma?. El camino del Budo es largo y está claro que al principio del camino no hay más remedio que perfeccionar esas formas. La frase de Hatsumi Sensei no tiene connotaciones peyorativas, al contrario, nos dice claramente qué es lo que deben hacer los principiantes, perfeccionar las formas. ¿Hasta cuando? La respuesta está en tí mismo. Si te equivocas y dejas de perfeccionar demasiado pronto, cometerás un terrible error que posiblemente pagarías con tu vida en un efrentamiento real. En cambio, si estás siempre únicamente buscando la perfección, no serás capaz de evolucionar. Hay que llegar a un equilibrio.

“No intentes ni pienses en alcanzar la perfección. Si te centras en eso nunca progresarás” – Hatsumi Sensei

El Budo no son más que series continuas de errores y el budoka cambia con cada uno de estos errores moviéndose en un mundo de libre y continuo fluir. Estos errores raramente aparecen como cosas bellas. El Budo normalmente es algo horrible y descarnado. Es difícil ecualizar la belleza con lo horripilante, pero ese es uno de los talentos del budoka, ser capaz de reconocer esa belleza cuando las construcciones humanas fallan. Otra vez el balance, el equilibrio. La justa medida.

“No pienses en perfeccionar tus golpes y técnicas. Estudia como los errores son algo normal, y que estos no te alteren” – Hatsumi Sensei

La realidad del Budo es muy diferente a la de los deportes. Si realmente debes usar tu Budo para el fin para el que fue creado, no vas a tener buenas sensaciones cuando termine la acción. Un atleta se sentirá bien tras participar en una carrera o competición, haya ganado o perdido, ese es el espíritu deportivo, lo importante es participar. Se sentirá realizado por haberlo dado todo, por haber puesto en práctica sus habilidades, por haber puesto a prueba su cuerpo y por haber sacado partido, en mayor o menor medida, de los esfuerzos de su entrenamiento pasado.

En cambio, un verdadero budoka es un guerrero, y cuando finalice su acción, aunque haya sido para salvar otras vidas, no va a sentirse bien ni feliz, ni realizado. Más bien se va a sentir culpable y asqueado por haber tenido que matar o herir a otro ser humano. Nadie vendrá a felicitarle por el buen trabajo que ha hecho. Más bien al revés, es posible que en nuestros días se encuentre esposado y camino de la cárcel.

El Budo no es deporte. El Budo no es un hobby. El Budo real es la Vida y la Muerte. Si no lo sientes así es mejor que abandones la práctica. Otra cosa es que gracias a Dios la inmensa mayoría de los practicantes de hoy en día, si todo va bien, no tendrán que pasar por una situación de tener que probar sus habilidades en un enfrentamiento a vida o muerte. Pero es necesario entrenar con el espíritu necesario para poder afrontar esa posible realidad si algún dia llega, y si no entrenas con ese sentimiento, ten por seguro que morirás llegado el momento.

“Ninshiki wo shinobu” – Hatsumi Sensei   (Soportar la realización, el hecho –de que matamos-)

 

Volviendo a la búsqueda de la perfección, de la forma correcta, ésta es una obsesión entre muchos artistas marciales. Incluso hay algunas artes marciales cuyo objetivo fundamental es ese. ¿Pero es eso el Budo? Obviamente no. Quizás lo más racional dentro del trabajo marcial sea que una vez has perfeccionado tu forma debes abandonarla, desecharla. Pero entonces, ¿cuánto tiempo puede llevarte llegar a poder abandonar la forma? ¿10, 20, 30 años de práctica? Una vez más depende sólo de tí. De tu dedicación, de tu entrega, de tus métodos de entrenamiento, de tus maestros,etc.

Ciertamente las técnicas son importantes en el Budo, pero piensa esto: Las técnicas se estudian para aprender Budo, no al revés. Uno no estudia Budo para aprender técnicas.

Aprender para desechar después, aprender para luego abandonar, para desaprender, aprender para dejar ir…suena casi ridículo…pero es así como funciona el Budo. Pasamos la mayoría de nuestros años de formación aprendiendo la diferencia entre blanco y negro sólo para descubrir más tarde que en el mundo real lo que más abunda son los grises, docenas de tonos de ellos. El Budo y el deseo de perfección han de verse desde este prisma. La perfección es un concepto bello, que ha inspirado a muchos artistas que han sabido expresar gracia, elegancia y belleza  a lo largo de los siglos. Pero el Budo es Vida, con todos los descarnados errores que ello conlleva, con los fallos, con la fealdad, con las frustraciones, con todo lo bueno y con todo lo malo. Ir más allá de la idea de lo que creemos es hermoso, y entrar en su lugar en el mundo de lo que está ahí afuera, en el mundo real, es dejar la muleta de la perfección atrás y abrazar la Vida.

“El Budo es algo vivo, siempre cambiante. Las personas que no entienden esto son solo coleccionistas de técnicas. Eso no es Budo. Un gran ceramista puede destrozar sus obras o lanzarlas al mar una vez las ha acabado. Ya no son preciosas para él. Ese es el sentimiento del verdadero Budo.” – Hatsumi Sensei  

“Kanpeki de ha nai, dakara, kanpeki.” –No es perfecto, por lo tanto es perfecto- Hatsumi Sensei  

 
por Dani Esteban – Kôryu-
Este artículo está basado en el capítulo Perfection, del libro The Art of Life and Death –Lessons in Budo from a Ninja Master- de Sleiman Azizi y Daniel Fletcher.
Hay tanto  traducción directa como ideas propias, pensamientos e interpretaciones mías sobre el capítulo y sobre lo expresado por Hatsumi Sensei.
Entre comillas y en negrita y cursiva” son frases y pensamientos de Hatsumi Sensei.

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