Leyendo el Shôninki – cap. 11 Henge no ron

19 03 2013

El Shôninki, redactado por el matesro ninja Natori Masazumi en 1681 es uno de los textos de referencia del Ninjutsu y uno de los más famosos.

Natori Masazumi dirigió en el Japón del siglo XVII uno de los clanes ninjas más activos, la escuela de Kishu (Kishu-ryu).

El Shôninki es, junto al Ninpiden, el Bansenshukai y el Ninpô Hikan, uno de los pocos manuales escritos por ninjas, sobre el arte del shinobi, que existen y se conservan. Está considerado el padre de todas las obras sobre Ninjutsu tradicional.

Aunque muchos de sus textos puedan parecer muy ingenuos a nuestros ojos a día de hoy, hay que tener en cuenta la época y el contexto en el que fueron escritos, y además hay que pensar que las verdaderas enseñanzas que pretende mostrar están ocultas tras un Kuden (enseñanza oral, de maestro a alumno) sin el cual de poco o nada sirven.

Aunque hace años que lo había leído en su edición francesa, la verdad es que os recomiendo encarecidamente haceros con esta edición en español, antes impensable, que además está a un precio imbatible.

shoninki

Capítulo 11. Discusión sobre los cambios de apariencia (Henge no ron)

La gente asegura que los kitsune (zorros) y los tanuki (perros mapache) cambian de forma para engañar la mirada de los seres humanos y que incluso viven entre estos. A nosotros, seres humanos, no nos es posible cambiar de forma.Si se utiliza con habilidad un disfraz, hay que asegurarse de engañar a la gente mientras nos vean. Aunque se nos ha transmitido un enorme número de subterfugios, que deberían funcionar eficazmente, es muy importante permanecer atento, vigilante. Es una técnica que hay que estudiar a fondo y en serio.

En el transcurso de una misión hay que llevar una larga ama-baori, una capa o algo parecido para poder cambiar de aspecto. Hay que cambiar el perfil de las cejas, los dientes deben untarse de color metálico, hay que modificar el mentón, oscurecer el rostro y alborotar el cabello. Existen tres mezclas de color con las que teñirse el rostro. Se mezcla una tinta clara con cinabrio rojo, y en un color blanco claro  se mezclan trocitos de corcho, de cinabrio o de índigo.

El secreto de un disfraz logrado mediante pintura depende de la combinación de colores y del aspecto inmediato. Se evitarán las mezclas inconvenientes. Además se podría llevar barba.

Quien se disfraza sin convicción y sin haber cambiado suficientemente su aspecto no tardará en ser desenmascarado.

Se designa con el término de “falsa enfermedad” (kyobyô) el hecho de hacerse pasar por enfermo. Para ello no hay que dormir, se utiliza moxa, se deja crecer el cabello y no se cortan las uñas de los dedos de los pies y las manos, no hay que lavarse y se vestirá ropa descuidada y sucia, poniéndose una venda en la frente.

Como son muchos los momentos y las situaciones a los que pudiera tener que hacerse frente, es muy importante adaptarse.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: