La ruta Nakasendo, un viaje al Japón de hace tres siglos

27 09 2018

Comerciantes, funcionarios y señores feudales la utilizaron en sus largos desplazamientos de Kyoto a Tokio


La ruta Nakasendo, un viaje al Japón de hace tres siglos
Narai-juku es un pequeño pueblo en el camino entre Tokio y Kyoto, Japón (Umarin Nakamura – iStock)

Las grandes urbes de Japón son abrumadoras: enormes rascacielos, impresionantes templos, bicicletas, tecnología punta, gente a todas horas, luces, bullicio… hay mucho que ver y hacer, pero también hay lugares más tranquilos, menos turísticos, situados normalmente en zonas rurales y que ofrecen la visión más tradicional del país del Sol Naciente.

La ruta Nakasendo es el antiguo camino japonés que conectaba las ciudades de Kyoto con Edo (hoy Tokio) en el período Edo (1603-1868), y que se extendía a lo largo de 534 kilómetros cruzando el precioso valle del Kiso pasando bosques, arroyos, cascadas y casas tradicionales. La ruta estaba formada por un total de 69 estaciones de descanso (shukuba) por la que transitaban los señores feudales y sus respectivos séquitos, comerciantes, funcionarios y artesanos.

 

Uno de sus tramos, entre Magome y Tsumago, de unos 8 kilómetros de distancia, permite realizar una ruta espectacular, y al mismo tiempo, admirar la arquitectura del antiguo Japón, pues las localidades aún conservan su aspecto original.

Fueron pueblos de gran prosperidad que, con el fin del periodo de Edo, y con la llegada de la industrialización, cayeron en declive porque la ruta dejó de usarse en favor del tren y el coche. Estos dos pueblos decidieron invertir para mantener su legado histórico: rehabilitando viviendas y edificios, además de prohibir el paso de vehículos en sus calles principales, creando sus propios productos artesanales que venden en sus tiendas, entre otras medidas, y de este modo consiguieron recrear una imagen ficticia de lo que fue la localidad.

La histórica ruta Nakasendo entre Magome y Tsumago, Japón

La histórica ruta Nakasendo entre Magome y Tsumago, Japón (tupungato / Getty Images/iStockphoto)

La ruta

El camino se puede iniciar en Magome, una pequeña localidad situada en una zona escarpada.. Tras visitar el museo local, las casas de té o descubrir pequeñas tiendas con encanto, se puede visitar el Museo Magome Wakihonjin – el Wakihonjin era la posada secundaria y se usaba para alojar a señores feudales menores y ricos mercaderes-. En su interior hay un pequeño museo sobre la historia de Nakasendo y Magome.

 

Magome, Japón
Magome, Japón (sasimoto / Getty Images/iStockphoto)

También se puede experimentar la meditación zen, en el templo Eihoji, antes de acercarse al punto de salida, el mirador de Magome, que ofrece unas vistas espectaculares de toda la zona.

Los primeros dos kilómetros son de subida hasta el puerto de montaña de Magome-toge, y a partir de ahí, ya es casi todo bajada. El camino transcurre en silencio por una zona boscosa, pasando por molinos, arrozales, pequeñas aldeas y bellos paisajes como los que ofrecen las cascadas de Medaki y Odaki, o el santuario Kurashina.

La cascada Odaki en la ruta Nakasen, Japón
La cascada Odaki en la ruta Nakasen, Japón (Patrick_Gijsbers / Getty Images/iStockphoto)

En el camino el viajero encontrará, además, cada ciertos metros, una campana para hacer sonar y ahuyentar así a los posibles osos que puedan aparecer en la ruta.

 

Poco antes de llegar al punto final, Tsumago, hay un bosque de bambú donde perderse. Y ya en la localidad es bueno pasear por sus calles empedradas y admirar la arquitectura que traslada al viajero al Japón más tradicional. Su calle principal está llena de mesones, casas de te y tiendas de artesanía, y cerca de esta calle se encuentra eltemplo Kotoku-ji, que se cree que data originalmente del año 1500.

Tsumago, Japón
Tsumago, Japón (ferrantraite / Getty Images/iStockphoto)

Entre sus atractivos se encuentran dos antiguas posadas que se han convertido en museos: la posada Waki Honjin reconstruida en 1877, y la posada Honjin Toson, ambos forman el Museo Nagiso-machi.

En ambas localidades se puede dormir en algún ryokan, alojamientos típicos del país con habitaciones de tatami, además de acudir a algún onsen, donde disfrutar de un baño en aguas termales y conseguir sentirse como un verdadero shogún.

Posada Waki-honjin en Tsumago, Japón
Posada Waki-honjin en Tsumago, Japón (La Oficina Nacional de Turismo de Japón (JNTO))

 

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Su Excelencia (cuento)

4 09 2018
Su Excelencia, el señor gobernador Musho Keishu, va de viaje; avanza al paso lento de sus porteadores hacia Kamakura, la gran capital shogunal. Confortablemente recostado en los cojines de seda, con las manos puestas sobre su redondo vientrecito, que se mueve amablemente al ritmo de su litera, el señor gobernador se adormila un poco y echa un sueño. Su guardia personal de nobles samurais va a su alrededor y le protege  Después, ordenadamente, le siguen los criados, los animales y el equipaje. El señor gobernador, con sonrisa beatifica en su rostro liso, muy dulcemente, se duerme.
En las colinas de Kamakura, en un lugar apacible desde el que se domina al mismo tiempo la ciudad y el mar, el maestro zen Unkei ha instalado su taller de estatuaria detrás de una moderna pagoda. Esculpe en madera budas de sonrisa eterna. Tambien recibe a gentes de toda condición que solicita de sus consejos. Unkei es un hombre exteriormente rudo, silencioso, pero nunca niega su ayuda a todo aquel que la demanda, y todos lo veneran. Esta mañana precisamente el joven monje que hace de portero se acerca con aire preocupado; trae religiosamente en la mano una carta de presentación maravillosamente adornada y decorada. En ella se lee:
Su excelencia Musho Keishu
Gobernador de Kioto
Consejero personal del Shogun
“No tengo nada que decirle a este hombre”, dice secamente Unkei, que deja la carta y sigue trabajando. El joven portero, desconcertado y asustado, regresa a anunciarle al criado de Su Excelencia la negativa del maestro. Temblando, espera cual será la reacción del alto personaje, que por el momento no ha salido de la litera.
“Monje, ¡Su Excelencia te está esperando!”
El portero, más muerto que vivo, se presenta humildemente ante el señor gobernador, que está confortablemente recostado en sus cojines de seda.
– ¿Tu maestro no quiere recibirme?, -responde Su Excelencia más asombrado que irritado-, ¿Te ha dado algún motivo?
– No, señor.
– ¿Ya sabe que podría mandar que le cierren el taller, encarcelarlo a él y a los suyos y empalar a sus criados?
– ¡Piedad Señor!, exclama el joven novicio cayendo de rodillas.
Su Excelencia el Gobernador no es mal hombre. Medita un instante, mullidamente recostado en sus cojines de seda. A su alrededor, la guardia de samurais se ha puesto en tensión, algunos ya tienen la espada en la mano.
– Hum Hum, -dice el gobernador-, voy a probar una cosa.
Tacha todos sus títulos, y no deja en la tarjeta mas que su nombre: Musho Keishu.
– Anda y llévale de nuevo a tu maestro mi tarjeta de visita.
Unkei esta lacando un buda de madera. Coge la tarjeta que el monje portero le tiende temblando.
– Recibiré encantado a este hombre, responde.
***
He arrojado esa cosa minúscula
que llaman “yo”
y me he convertido en el mundo inmenso
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El estatus de samurai también se compraba y se vendía

9 04 2018

Actualmente ya está completamente aceptado que los estatus sociales durante el período Edo (de 1603 a 1868) no eran totalmente fijos. En la generación anterior, en Japón, se aprendía en la escuela que antiguamente había un sistema jerárquico llamado Shi-no-ko-sho (Samurai-Campesino-Artesano-Comerciante). Pero esto ahora es ya obsoleto y rechazado, y la palabra Shi-no-ko-sho ha desaparecido de los libros de texto japoneses. Antes se creía que si uno nacía en una casa samurai era un samurai hasta que moría, y del mismo modo si nacías campesino, eras un campesino hasta que morías, y era inimaginable que un campesino se convirtiese en un samurai.

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Pero los estudios recientes han demostrado que por lo menos en el último tercio del período Edo, cualquier persona podía comprar el estatus de samurai si tenía el dinero suficiente. Tras obtener el estatus de samurai, uno podía ya comprar también el derecho de tener un apellido y el derecho a llevar espadas.

Se sabe por ejemplo con certeza, que en el clan Sendai uno podía comprar el registro familiar de un samurai, es decir, comprar efectivamente el estatus de samurai, por un precio de 250 ryo, lo que significa que convertirse en samurai dentro de dicho clan costaba alrededor de lo que hoy serían 32,5 millones de yenes japoneses (alrededor de 250.000  €).

Existe una impresión general de que los campesinos de aquella época tenían muy malas condiciones de vida, pero en realidad también había campesinos ricos. Además de su agricultura y ganadería, algunos vendían aceite y combustibles y actuaban también como mercaderes. 250 ryo era realmente mucho dinero, pero algunos de esos campesinos ricos podían permitírselo. A aquellos que se convirtieron en samuráis comprando el estatus se les llamó Kinjo-samurai (samurai por dinero).

También se sabe hoy que había grandes variaciones regionales y de clanes en el coste de comprar el estatus de samurai. En los clanes que tenían grandes dificultades financieras, el estatus de samurai se llegó a vender por tan solo 50 ryo. Esto son alrededor de 6,5 millones de yenes japoneses (unos 50.000 € al cambio), lo cual no era una cantidad imposible de reunir para agricultores o mercaderes prósperos. Pero hubo casos en que incluso a ese precio nadie lo podía comprar, por lo que se redujo hasta unos 2 millones de yenes (unos 15.000 €).

Esto hace que nos preguntemos cuál era, al fin y al cabo, el valor del samurai, pero hay que pensar que hacia la parte final del período Edo muchos clanes tenían enormes problemas para mantener sus finanzas a flote.

Al igual que había personas que podían pagar una gran cantidad de dinero para obtener el estatus de samurai, también había bastantes samuráis que perdían su estatus para convertirse en campesinos. Esto ocurría por diversas y variadas razones que ahora no vienen al caso, pero básicamente significa que hay muchas personas de hoy en día que creen que sus antepasados eran en realidad guerreros samurai, cuando de hecho eran campesinos o mercaderes ricos que obtuvieron ese estatus con dinero.

Todo esto hace bien cierto el dicho “¡Poderoso caballero es Don Dinero!” y nos hace ver claramente que si hasta en el Japón de esa época se podía comprar el hoy mitificado estatus de samurai con dinero, es muy cierto pues, que el dinero siempre ha tenido mucho que decir en cualquier época, lugar y situación. Y eso no parece que vaya a cambiar en un futuro próximo.

 





Regalos en Japón. Breve guía sobre qué hacer y qué no hacer….

23 03 2018

Japón es un país con una rica cultura, una larga historia y una enorme cantidad de leyendas antiguas que incluyen muchas supersticiones las cuales siguen influyendo en la actual sociedad japonesa, y que es necesario tener en cuenta en el momento de tratar con los japoneses actuales si uno quiere quedar bien y hacer las cosas adecuadamente, además de no parecer descortés o un bárbaro a sus ojos.

El tema de los regalos en Japón es uno de los que se halla supeditado a este tipo de normas no escritas. Así pues, si necesitas enviar un regalo a Japón para agradecer a un anfitrión, o a un socio comercial, o estando allí vas a visitar a alguien a su casa o te invitan a una celebración a la cual vayas a llevar un regalo…hay cosas que necesitas saber.

A priori, lo más importante a nivel superstición son los números, los colores, e incluso los animales impresos, que pueden ofender accidentalmente a alguien si no sabes a qué se refieren. A continuación, encontrarás una guía rápida que te ayudará a encontrar el regalo perfecto para cada ocasión.

Números a evitar y números afortunados

Nunca incluyas los números 4, 9 ni 43 en un regalo. Por ejemplo, no envíes ni lleves nunca cuatro pastelitos.

El nº cuatro: 4 (四, し, shi) puede sonar como la palabra muerte (死, し, shi). A modo de ejemplo, no se usa el nº 4 en los hospitales.
El nº: 9 (九, く, ku) puede sonar como sufrimiento (苦, く, ku)
El nº cuarenta y tres, si es para un bebé, 43 (四 三, し さ sh, shisan) es similar a la muerte fetal (死産, し ざ sh, shizan).

Para estar seguro, mejor evitar todo lo que tenga un “4” o un “9”.

Sin embargo, son considerados números afortunados el 7 y el 8. El 7 (nana) es un nº considerado de buena suerte en muchos países y religiones, incluido el Budismo. El 8 (hachi) debido a la forma de su kanji, también significa algo así como llegar a ser más próspero.

Animales para incorporar en el regalo

Ahora que ya sabes los números que debes evitar y aquellos que son considerados afortunados, hay algunas cosas que puedes usar para ayudar a agregar más significado a tu regalo mediante el uso de animales específicos en el papel del envoltorio o en el propio regalo.

Las mariposas tienen el significado de alegría y longevidad.

La carpa (koi) significa buena fortuna y fidelidad.

Las grullas (tsuru) son perfectas para las bodas, ya que significan longevidad y buena suerte. Los japoneses creían históricamente que las grullas eran criaturas poderosas que podían vivir 1000 años y se dice que a cualquiera que termine una serie de 1000 grullas de origami en un año le será concedido un deseo.

Las golondrinas o la cola de golondrina representan buena suerte.

Las tortugas significan longevidad, lo que las hace ideales para los regalos a bebés.

Los búhos son un símbolo de suerte futura y se cree que protegerán a las personas de las dificultades.

¡Cuidado con los colores!

Aunque el color de la tinta no tenga ningún significado especial en tu país, hay que tener cuidado incluso con esto al firmar una tarjeta de regalo en Japón. Los colores tienen mucho significado allí y hay que tener precaución. Lo mismo se aplica para el color del envoltorio del regalo. Aquí tienes una guía rápida sobre lo que es apropiado o no en cuanto a los colores:

  • El rojo se usa en las lápidas. Por lo tanto ¡no lo uses para firmar tarjetas! Además, no envíes tarjetas de Navidad rojas ya que los avisos funerarios son rojos en Japón. Sin embargo, un envoltorio de regalo en colores rojo y blanco es apropiado para las bodas.
  • Negro puede significar muerte o mala suerte. Además el color negro combinado con el rojo expresa sexualidad, así que trata de evitarlo.
  • El Verde puede significar eternidad y buena suerte. Así pues es perfecto para casi cualquier tarjeta de regalo.
  • El color Blanco puede significar santidad. Si la tarjeta es de un color sólido, la tinta blanca puede ser perfecta para un regalo de nacimiento de un bebé.
  • El color Púrpura puede significar celebración o también decadencia. Es un gran color para unas vacaciones festivas.

Etiqueta a la hora de hacer regalos en Japón

El intercambio de regalos es una parte muy importante de la etiqueta en los negocios y de la cultura japonesa en general. Ya sea para tu jefe, tus compañeros de trabajo o amigos, hay cosas importantes que debes saber.

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¿Cuándo dar un regalo?
En muchas ocasiones se espera que se haga un regalo en Japón. Por ejemplo el típico “omiyage” (お iy) que se supone que debes traer al regreso de un viaje o cuando vas de visita a casa de alguien. Los obsequios también se intercambian hacia el final del año (oseibo, お 歳 暮) para expresar el endeudamiento y también a mediados de año (ochugen, お 中元) para mostrar gratitud. Este tipo de regalos se intercambian entre profesores, estudiantes, compañeros de trabajo y socios comerciales. Se espera que haya reciprocidad por tu parte si alguien te da uno.

Si te invitan a casa de alguien, siempre debes llevar un pequeño regalo (por ejemplo un pastel, galletas o flores).

Y por supuesto, están las ocasiones típicas que también tenemos en otros países, como Navidad, cumpleaños, bodas, etc.

Dar y Recibir. ¿Cómo hacerlo?

Lleva el regalo en una bolsa de compra normal, para que nadie sepa inmediatamente que le traes un regalo.

Cuando lo entregues, hazlo con ambas manos (también cuando lo recibas). Si es para una persona en concreto -y no para la casa por ejemplo-, debes hacerlo en privado, y se lo debes dar a la persona al final de la visita, nunca al principio como en otros países.

Es muy común presentar el regalo con las palabras “Tsumaranai mono desu ga …” (Es una tontería pero por favor acéptalo). Simplemente muestra que la relación es más importante que el presente mismo.

Si recibes un regalo, no lo abras de inmediato. Hazlo más tarde cuando estés solo, para que no tengas que preocuparte por cómo reaccionar si no te gusta. Ellos van a hacer lo mismo. No pienses que no les importa tu regalo, simplemente no querrían ofenderte con alguna expresión inapropiada en caso de que no les guste.

Además, es de cortesía rechazar el presente humildemente una o dos veces. No te molestes por ello, e insiste. Acabarán aceptándolo a la mínima insistencia. Se espera que tú hagas lo mismo…

Siempre hay que envolver los regalos de la manera más bonita posible. Es mejor dejar que la tienda donde lo compres lo haga por tí. Ellos saben cómo hacerlo mucho mejor que tú.

La presentación y el significado del obsequio son más importantes que el obsequio en sí, así que asegúrate de que haya un pensamiento detrás de él.

La mayoría de estas reglas no se aplican cuando le das un regalo a un amigo cercano o a un familiar tuyo. Esa es una situación mucho más informal después de todo.

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¿Qué tipo de regalos son los mejores?

Si visitas una empresa japonesa, a tu familia anfitriona o te encuentras con socios comerciales japoneses, esta pregunta siempre aparece.

La comida, especialmente dulces como pasteles, galletas, etc., de tu país o región, o cualquier objeto o cosa típica de tu país, son siempre regalos muy bienvenidos. Para las mujeres, las flores pueden ser agradables, pero hay que evitar las flores blancas, las flores de loto, los lirios y las camelias, ya que están asociadas con los funerales. Además, las plantas en macetas se asocian con la enfermedad, así que es mejor buscar otra cosa.

También es una buena idea el alcohol o los bolígrafos de calidad, así como los tarjeteros, que son muy apreciados. Para obsequios empresariales es muy importante que nunca tenga el logotipo de tu propia empresa!

Con miles de años de cultura, historia y superstición, Japón es un país donde las cosas pueden significar mucho más de lo que piensas. Es por eso que es importante saber qué hacer y qué no hacer en el tema de los regalos japoneses.

Con esta pequeña guía podrás encontrar un regalo perfecto para cualquier ocasión, y entregarlo sin ningún tipo de paso en falso.

Adaptación y traducción por Dani Esteban -Kôryu-.  Basado en dos artículos originales de Adam Riemer y publicado aquí con su permiso expreso para hacer una traducción y adaptación libre de los mismos. Adam quiere que una vez leído este texto visites este link: Guía visual japonesa de costumbres y cultura.  

 





¿Qué comían los samurai?

22 01 2018

La comida japonesa ha ganado popularidad en todo el mundo y es apreciada por ser muy sana, pero esta comida japonesa o washoku que se come hoy día en Japón ha sufrido muchos cambios, aunque todavía conserva algunos elementos tradicionales. Pero ¿qué pasaba en tiempos históricos, cuando no tenían todos los alimentos de hoy? Especialmente en el período Sengoku de las guerras civiles cuando los samuráis estaban en activo, ¿qué comían?

Una gran diferencia es que como alimento básico comían arroz integral, arroz moreno sin pulir. Cada vez más personas se pasan al arroz integral hoy en día debido a sus beneficios para la salud, pero el arroz integral en aquel entonces, a diferencia de hoy día, no se había criado selectivamente y no era tan fácil de comer. La textura no debía ser muy agradable en la boca. El arroz blanco hubiera sido un alimento de lujo del más alto nivel.

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La sopa de miso ya se tomaba en aquel entonces. El miso (del japonés 味噌, miso, ‘fuente de sabor’, a su vez procedente de mi ‘sabor o condimento’, y so ‘fuente’, es un condimento consistente en una pasta aromatizante, hecha con semillas de soja y/o otros cereales y sal marina fermentada con el hongo koji) es un artículo común en la actualidad, pero durante el período Heian se consideraba algo muy raro, aunque para la era Sengoku, la sal había llegado al público en general y se producía en grandes cantidades. Esto condujo a la propagación del miso y la salsa de soja. A veces la gente disolvía el miso en agua caliente y lo bebía como sopa de miso, pero mucha gente masticaba el miso directamente.

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Para los platos principales o fuertes, el pescado, las aves pequeñas, las verduras, el tofu, el natto (un derivado de la soja)  y el kamaboko (producto obtenido del procesado de pescado, tipo surimi) eran los más populares. Estos platos se acompañaban con umeboshi (ciruelas encurtidas), otros encurtidos y algas marinas. Esto, sin embargo, era solo para los samurai de clase alta: el señor, el comandante, los generales y altos mandos de infantería etc. Incluso para ellos, los alimentos ricos en proteínas como el pescado y las aves pequeñas eran raros y no aparecían en el plato todos los días.

¿Y qué hay entonces de los samuráis de bajo rango? Los soldados de a pie muchas veces no eran más que campesinos, por lo que casi nunca podían permitirse comer arroz. Sus principales productos básicos eran la cebada, algunos bulbos y el mijo. Casi nunca tenían guarnición. A menudo tenían sopa de miso por la mañana, y solo tofu o tofu frito para el almuerzo. Por lo general, en aquel entonces solo comían dos veces al día, por la mañana al levantarse y al medio día. Solo cuando los soldados debían proteger el castillo por la noche -lo cual se llamaba “yotsume” – tenían una cena nocturna.

Haciendo un inciso, incluso ahora en Japón existe una superstición que dice que “no podrás ver el fallecimiento de tus padres si te cortas las uñas durante la noche”. Este es un juego de palabras con “yo-tsume” (servicio público) y “yo-tsume” (uñas nocturnas). El deber nocturno de yotsume era un papel vital para proteger el castillo, por lo que incluso si uno de sus padres iba a morir esa noche, no se les permitía estar junto a ellos. Una persona que desempeñaba un papel tan importante y que asumía un deber tan crítico era digno de comer de noche.

Sin embargo, incluso aquellos samurai de rango inferior tenían la rara oportunidad de comer arroz blanco. Eso era en el campo de batalla. Mientras luchaban por poder comer hasta saciarse en su vida cotidiana, el campo de batalla era un lugar especial en el que podían disfrutar de un festín.

Hoy en día, un desayuno típico tradicional japonés consiste en arroz blanco, sopa de miso, pescado frito y encurtidos, pero este es un tipo de menú que sólo los samurai de rango más alto y los shogun podían permitirse disfrutar.





10 lugares imperdibles en Kamakura

4 04 2017

Una visita bastante habitual que suelen hacer los miembros de la Bujinkan entre entreno y entreno es ir a pasar un día visitando la bonita ciudad de Kamakura, muy cercana y accesible en tren desde Tokyo y/o Noda.

La subida por la calle principal, llena de coloridas tiendas y restaurantes es ya una estupenda antesala para culminar con la visita obligatoria al Gran Buda de Kamakura.

10 Must-see spots in Kamakura once you are in town!

Cuando se habla de Kamakura, el Kamakura Daibutsuden Kotoku-in, hogar del Daibutsu (Gran Buda) de Kamakura es la principal atracción. El Daibutsu de Nara es famoso, sin embargo, el Daibutsu de Kamakura es muy familiar en la zona de Kanto. Además, se puede entrar dentro del Daibutsu de Kamakura, por lo que se puede disfrutar viéndolo por dentro y por fuera.

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Interior de la estatua del Daibutsu

Pero aparte de esta imprescindible visita, lo que muchos no saben es que alrededor del Gran Buda hay bastantes otras cosas y lugares muy interesantes, algunos imperdibles, para visitar.

Templo Kamakura Hase-dera
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El templo Hase-dera es muy conocido como un famoso lugar para ver hortensias. Hay un sendero de observación arriba, desde donde se pueden ver más de 40 tipos con un total de 2.500 flores de hortensias.
Muchas personas visitan este lugar para ver estas flores de hortensias durante la temporada de lluvias.

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Santuario Tsurugaoka Hachimangu
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El santuario Tsurugaoka Hachimangu se encuentra a unos 5 minutos a pie desde la estación de Kamakura, en la calle principal de Kamakura. Este es uno de los hitos simbólicos de Kamakura, y casi todos los que visitan Kamakura visitan este santuario, que es también muy popular como punto de observación de la flor del cerezo en la primavera.

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Hay cerca de 300 cerezos llegando al santuario que cuando están floridos resultan impresionantes.

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El agua sagrada de este templo se conoce como mizu zeniarai, el agua para lavar las monedas, y es una de las cinco mejores aguas de manantial en Kamakura. Se dice que si lavas tu dinero con esta agua, este se multiplicará. La gente lava una moneda de 10 yenes y una de 5 yenes, lo que suma quince yenes (jyu-go), que significa el deseo de formar un montón de buenas relaciones, y mantener esas dos monedas en el monedero se cree que trae buena fortuna.

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El restaurante Shichirigahama está situado en el lado de la carretera nacional 134, a unos 5 minutos a pie de la estación de Shichirigahama de la línea de ferrocarril eléctrico Enoshima (Enoden Line), y es un restaurante cuyo buque insignia se encuentra en Sydney, Australia, muy conocido por su menú de desayuno, altamente elogiado como el mejor del mundo. Esta es la primera apertura en el extranjero de este famoso restaurante y es muy popular.
El panqueque de Ricotta con merengue esponjoso es sin duda un menú imprescindible cuando tienes la oportunidad de visitarlo.

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Jardines de Itsuki, donde se puede experimentar el mundo representado por la película animada de Hayao Miyazaki, Castle in the Sky (El Castillo en el Cielo)
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Hay un popular café a unos 15 minutos a pie de la estación de Kamakura, Itsuki Garden. El café está situado en medio de un bosque que te recuerda una de las obras maestras de Hayao Miyazaki, “El Castillo en el cielo”.
En los días buenos, se puede disfrutar de la vista del Monte Fuji y del gran Buda de Kamakukra desde el café. Sin duda, es un lugar estupendo.

“Kamakurayama” Donde podrás disfrutar completamente del mejor roast beef.
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Kamakurayama es un restaurante especializado en la carne asada con una larga historia. El restaurante es una antigua villa de una antigua familia reconvertida en un restaurante. Está situado en un área bendecida con la rica naturaleza de la zona, y allí se puede disfrutar de la carne asada hecha con la selecta carne de vaca wagyu. Hay un jardín donde se puede disfrutar de la hermosa vista de las flores y plantas que cambian de una temporada a otra.

Bosque de bambú en el templo Hokokuji
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El bosque de bambú del templo de Hokokuji ofrece una vista impresionante. Está situado dentro del sitio del propio templo de Hokokuji, al que se conoce como “templo de bambú”. Cuando ves los rayos del sol entrando en el bosque de bambú, llegas a experimentar estar en otro mundo.

Inamuragsaki Onsen
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Los Onsen (baños públicos) de Inamuragasaki son un gran destino cuando quieres disfrutar del tiempo de descanso. Situados en una ubicación a sólo 3 minutos a pie de la estación de Inamuragasaki en la línea de ferrocarril eléctrico de Enoshima (Enoden Line), por lo que es un pequeño destino perfecto para ser añadido a tu visita a Kamakura.

Las hojas de otoño en el templo Enkaku-ji
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Kamakura es también famosa como uno de los puntos más hermosos para contemplar las hojas de los árboles en otoño. El templo Enkaku-ji, que es un templo de tamaño significativo, ofrece varios puntos de observación.
La mejor época para ver las hojas de otoño es desde mediados de noviembre hasta principios de diciembre.

Artículo original en inglés en Taiken Japan  traducción y adaptación de Dani Esteban -Kôryu-





Kawagoe: Una hermosa visita para tu próximo viaje a Japón

24 02 2017

Hay callejuelas traseras con pavimento de piedra, edificios que te hacen sentir la historia … Kawagoe en la Prefectura de Saitama, también conocido como Koedo o pequeño Edo, tiene calles llenas de la atmósfera del Japón tradicional. Hoy vamos a presentar las partes más interesantes de Kawagoe, que es una ciudad que está ganando popularidad entre los extranjeros.

Kawagoe era un joka-machi, o una fortaleza, de Edo, y más tarde se convirtió en una ciudad de negocios, a diferencia de Tokyo, que se convirtió en el centro de la política. Las calles estaban llenas de almacenes y tiendas, y hoy es posible presenciar aún este escenario.
El símbolo de esta ciudad es la Toki no Kane, que se traduce aproximadamente como la campana del tiempo. Esta campana era de particular importancia para la gente de Kawagoe cuando no había relojes, ya que sonaba cuatro veces al día para informar a la gente de la hora. Hasta el día de hoy, la campana todavía suena cuatro veces al día.
Esta campana, que tiene un suave sonido de eco, fue seleccionada como uno de los 100 sonidos más importantes de Japón que necesitan ser preservados.

La siguiente cosa que llama la atención al caminar por las calles de Kawagoe es el vapor, y una bandera que dice “Imokoi”. En Umon, una tienda de dulces japoneses venden Imokoi, que es un dulce popular hecho en Kawagoe. El Imokoi contiene frijoles rojos y patata dulce, y estos dos ingredientes conjugan perfectamente con el envoltorio masticable.

Hay un edificio de estilo occidental en Kawagoe que destaca entre los de tipo almacén.
Es el Old Oighty-Five Bank Central, actualmente el Banco Saitama Risona, delegación de Kawagoe.
Este edificio simboliza el progreso de Kawagoe hacia el futuro, y está catalogado como Propiedad Cultural Tangible de Japón.

Un gran techo decorado con demonios, gruesos muros de yeso negro y fuertes puertas dobles. Visitar esta ciudad te hace sentir como si hubieras retrocedido en el tiempo, por lo que ha sido seleccionada como una de las 100 zonas culturales más importantes de Japón, ya que es posible sentir el antiguo Edo en tus carnes aquí.

Vídeo original y artículo visto en Moving Japan. Traducido por Dani Esteban -Kôryu-

Realmente Kawagoe vale mucho la pena y está muy cerca de Tokyo, a unos 30 km. Una visita estupenda para tu próximo viaje a Japón. ¡No te la pierdas!