Mi último día en el Hombu Dojo

8 10 2018

Hoy es un día de octubre de 2007. Pero no es un día cualquiera. Hoy es mi último día en el Hombu Dojo como estudiante residente. Después de estos largos años de estudio y trabajo en Japón es el momento de regresar a los EEUU. De momento, y hasta que regrese de visita, este va a ser mi último entreno con Hatsumi Sôke.

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Hatsumi Sensei:

“No des tu puñetazo con los brazos, debes darlo con tus pies!”

“No estoy luchando, estoy controlando. Me muevo en los espacios que él crea”

“Yo no lucho. Esta es la diferencia entre un profesional y un aficionado. Yo simplemente juego en el espacio”

“El Budo es el espacio existente entre lo que es y lo que no es”

“El Budo es sentimiento. Si alguien dice que el Budo sólo puede entenderse a través de la forma, está equivocado”

“Yo no hago técnicas, simplemente controlo el espacio”

“Es como pescar. A veces tiras suavemente, a veces dejas ir… si das un tirón brusco, romperás el sedal”

“No hagas nada a tope. Hazlo a 50%”

“Debes tener cuidado de no pensar que el sentimiento existe solo en tu mente o en tus manos. El sentimiento existe a través de todo el cuerpo, vibrando en todas direcciones pero moviéndose a ninguna parte, esperando ser arrastrado en alguna dirección por los vientos del cambio.

Cada parte de ti debe sentir esto. Cada parte de ti debe estar viva. La punta de tu espada, tus dedos de los pies, tus manos, todo debe tener este mismo sentimiento.

Vibrante, Eléctrico, Vivo, Esperando…

Esto es lo que la mayoría de las personas no pueden entender: vibrar en todas las direcciones sin moverte mientras esperas. Tu debes esperar. Debes esperar a que los vientos cambien de dirección. Somos como veleros sin timones. No podemos dirigir el bote, pero podemos ajustar constantemente nuestras formas y manejar los vientos siempre cambiantes. Debes tener fe en que eventualmente los vientos te llevarán a casa. Debes ser paciente y saber en tu corazón que llegarás a casa.”

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Tras salir a hacer una pequeña demo con Yabu-San, uno de los japoneses dijo que yo le había parecido similar a Hatsumi Sensei. Esto es todo lo que siempre he querido del Budo. No grado ni estudiantes, ni fama o dinero. Ahora puedo relajarme, puedo ser feliz. Puedo vivir.

Espero hasta el final de la clase para comunicarle al Sôke y a Nagato Sensei que me marcho el lunes. Se han sorprendido mucho. Les he agradecido todo de manera formal pero de manera bastante rápida ya que estaba empezando a descomponerme (últimamente he llorado mucho). Y me he ido. Me desearon suerte. Fin.

Danny Fletcher (QEPD), a la izquierda, junto al Sôke y su gran amigo Sleiman.

Una vez más un pequeño homenaje a la memoria de mi buen amigo y buyu Danny Fletcher, que si existe un Cielo de los Budokas, allí estará, asistiendo a las clases de Takamatsu Sensei y del resto de Grandes Maestros en el dojo de los Kami.

Sacado de sus apuntes personales que guardo como un tesoro de valor incalculable. Gracias por todo Danny.

Dani Esteban -Kôryu-, Bujinkan Shihan

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Kodachi Jutsu – Nota breve y apuntes

2 10 2018

Kodachi, literalmente, tachi pequeño, es una espada japonesa demasiado corta como para ser considerada una espada larga y demasiado larga para considerarla una daga o tanto. Medida aproximada: algo menor de 2 shaku (60,6 cm).

No debe confundirse el kodachi con un wakizashi (o shoto) cuya longitud era de entre 30 y 60 cm y tenía el filo más delgado.

El kodachi procede de principios del periodo Kamakura (1185-1333) y tiene la forma de un tachi.

Se desconoce el uso exacto para el cual fue diseñado, hay versiones que apuntan a espada acompañante del tachi normal para luchar en lugares donde el tachi era poco manejable y otras versiones apuntan a que eran en realidad armas diseñadas para guerreros adolescentes. Los kodachi suelen estar forjados por maestros forjadores reconocidos, por lo tanto eran encargos de la clase alta, lo que puede avalar ambas versiones.

En un escrito del Chosentsuushinshi (enviados diplomáticos a Corea), indica que un bushi (guerrero japonés) lleva 3 espadas: una para matar, una para defender y otra para suicidarse. Comprendemos que, el tachi es para matar, el kodachi o kogatana para defender y el tanto para el suicidio.

MORIIE KODACHI (Oei era 1394~1428)

Las técnicas de Kodachi que se utilizan en la Bujinkan proceden originariamente en su mayoría de la escuela Kukishinden Ryu.

KODACHI JUTSU

El kodachi puede cortar con la punta (kissaki) o con el tercio final de la hoja (monouchi). Para golpear se usa la parte central de la hoja. También se puede usar la tsuba y la tsuka kashira para dicho fin. Así mismo el puño puede golpear con fuerza al estar reforzada su acción con la tsuka. Estas ideas vienen del hecho de que el kodachi tiene como el resto de las armas, kosshi jutsu y koppo jutsu.

KAMAE:

SHIZEN NO KAMAE: Posición natural similar al shizen no kamae o hira no kamae de taijutsu. Se puede usar el concepto shizen no kamae con una posición similar a muso tori no kamae en jutte pero con la punta del kodachi apuntando siempre a uke.

SEIGAN NO KAMAE: Posición similar a ichimonji no kamae en taijutsu portando el kodachi en la mano adelantada y con la punta dirigida a los ojos del adversario. El kodachi no sigue la linea del brazo sino que se eleva sobre ella unos 30 grados.

NAKASEIGAN NO KAMAE: Posición similar a ichimonji no kamae de taijutsu, pierna derecha, atrasada. El kodachi sigue en la mano derecha pero sujetado por el mune con la mano izquierda.

KIHON WAZA: hay 3 formas básicas específicas de kodachi. El resto de trabajo de kodachi es el mismo que el de tachi (katana) pero adaptado a la longitud del arma. Las 3 formas básicas:, HICHO KEN, SHISHI GEKI, JUJI KEN

Para conocer y trabajar los waza contacta con un instructor cualificado.

 

Dani Esteban -Kôryu-, Shihan

Bujinkan Bushi Dojo Barcelona

 





La ruta Nakasendo, un viaje al Japón de hace tres siglos

27 09 2018

Comerciantes, funcionarios y señores feudales la utilizaron en sus largos desplazamientos de Kyoto a Tokio


La ruta Nakasendo, un viaje al Japón de hace tres siglos
Narai-juku es un pequeño pueblo en el camino entre Tokio y Kyoto, Japón (Umarin Nakamura – iStock)

Las grandes urbes de Japón son abrumadoras: enormes rascacielos, impresionantes templos, bicicletas, tecnología punta, gente a todas horas, luces, bullicio… hay mucho que ver y hacer, pero también hay lugares más tranquilos, menos turísticos, situados normalmente en zonas rurales y que ofrecen la visión más tradicional del país del Sol Naciente.

La ruta Nakasendo es el antiguo camino japonés que conectaba las ciudades de Kyoto con Edo (hoy Tokio) en el período Edo (1603-1868), y que se extendía a lo largo de 534 kilómetros cruzando el precioso valle del Kiso pasando bosques, arroyos, cascadas y casas tradicionales. La ruta estaba formada por un total de 69 estaciones de descanso (shukuba) por la que transitaban los señores feudales y sus respectivos séquitos, comerciantes, funcionarios y artesanos.

 

Uno de sus tramos, entre Magome y Tsumago, de unos 8 kilómetros de distancia, permite realizar una ruta espectacular, y al mismo tiempo, admirar la arquitectura del antiguo Japón, pues las localidades aún conservan su aspecto original.

Fueron pueblos de gran prosperidad que, con el fin del periodo de Edo, y con la llegada de la industrialización, cayeron en declive porque la ruta dejó de usarse en favor del tren y el coche. Estos dos pueblos decidieron invertir para mantener su legado histórico: rehabilitando viviendas y edificios, además de prohibir el paso de vehículos en sus calles principales, creando sus propios productos artesanales que venden en sus tiendas, entre otras medidas, y de este modo consiguieron recrear una imagen ficticia de lo que fue la localidad.

La histórica ruta Nakasendo entre Magome y Tsumago, Japón

La histórica ruta Nakasendo entre Magome y Tsumago, Japón (tupungato / Getty Images/iStockphoto)

La ruta

El camino se puede iniciar en Magome, una pequeña localidad situada en una zona escarpada.. Tras visitar el museo local, las casas de té o descubrir pequeñas tiendas con encanto, se puede visitar el Museo Magome Wakihonjin – el Wakihonjin era la posada secundaria y se usaba para alojar a señores feudales menores y ricos mercaderes-. En su interior hay un pequeño museo sobre la historia de Nakasendo y Magome.

 

Magome, Japón
Magome, Japón (sasimoto / Getty Images/iStockphoto)

También se puede experimentar la meditación zen, en el templo Eihoji, antes de acercarse al punto de salida, el mirador de Magome, que ofrece unas vistas espectaculares de toda la zona.

Los primeros dos kilómetros son de subida hasta el puerto de montaña de Magome-toge, y a partir de ahí, ya es casi todo bajada. El camino transcurre en silencio por una zona boscosa, pasando por molinos, arrozales, pequeñas aldeas y bellos paisajes como los que ofrecen las cascadas de Medaki y Odaki, o el santuario Kurashina.

La cascada Odaki en la ruta Nakasen, Japón
La cascada Odaki en la ruta Nakasen, Japón (Patrick_Gijsbers / Getty Images/iStockphoto)

En el camino el viajero encontrará, además, cada ciertos metros, una campana para hacer sonar y ahuyentar así a los posibles osos que puedan aparecer en la ruta.

 

Poco antes de llegar al punto final, Tsumago, hay un bosque de bambú donde perderse. Y ya en la localidad es bueno pasear por sus calles empedradas y admirar la arquitectura que traslada al viajero al Japón más tradicional. Su calle principal está llena de mesones, casas de te y tiendas de artesanía, y cerca de esta calle se encuentra eltemplo Kotoku-ji, que se cree que data originalmente del año 1500.

Tsumago, Japón
Tsumago, Japón (ferrantraite / Getty Images/iStockphoto)

Entre sus atractivos se encuentran dos antiguas posadas que se han convertido en museos: la posada Waki Honjin reconstruida en 1877, y la posada Honjin Toson, ambos forman el Museo Nagiso-machi.

En ambas localidades se puede dormir en algún ryokan, alojamientos típicos del país con habitaciones de tatami, además de acudir a algún onsen, donde disfrutar de un baño en aguas termales y conseguir sentirse como un verdadero shogún.

Posada Waki-honjin en Tsumago, Japón
Posada Waki-honjin en Tsumago, Japón (La Oficina Nacional de Turismo de Japón (JNTO))

 





Hanbo Jutsu – nota breve y apuntes

19 09 2018

Hanbo (de han, medio/mitad y bô, bastón de 1,82m) es decir un bastón que mide la mitad de un bô, o sea 91cm.

Otro nombre para designar este arma es San Shaku Bô, es decir bastón de 3 shaku. 1 shaku (antigua medida de longitud usada en el Japón Imperial) = 30,3 cm

Las técnicas de hanbo que se utilizan en la Bujinkan proceden originariamente en su mayoría de la escuela Kukishinden Ryu.

Katayaburi no Kamae

KUKISHINDEN RYU HANBO JUTSU

KAMAE

  • KATA YABURI NO KAMAE : De pie en Shizen, con el hanbo agarrado por ambas manos en frente del cuerpo
  • MUNEN MUSO NO KAMAE: De pie en Shizen, con el hanbo vertical apoyado en el suelo y agarrado cerca del extremo superior con la mano derecha
  • OTONASHI NO KAMAE: Igual que Kata Yaburi no Kamae pero el hanbo está agarrado por detrás del cuerpo

REIHO

  • SHIZEN REI: Desde Munen Muso no Kamae eleva el hanbo por delante del cuerpo hasta ser agarrado con la mano izquierda por el extremo que estaba apoyado en el suelo y eleva ambos brazos hasta que estén totalmente estirados presentando el hanbo hacia delante a la altura de los hombros. Saluda inclinando el tronco haciendo una reverencia.
  • SEIZA REI: Desde Munen Muso no Kamae pasa el hanbo a la mano izquierda. Baja la rodilla izquierda al suelo y coloca el hanbo en el suelo al lado del cuerpo, baja a Seiza. Mano izquierda al suelo al frente, mano derecha al suelo al frente. Reverencia.
  • JINCHU REI: hanbo agarrado con la mano derecha, baja la rodilla izquierda al suelo y coloca la mano izquierda en el suelo en fudo ken. Dobla ligeramente el codo. Coloca el hanbo a lo largo del brazo derecho en agarre gyaku-te. Reverencia.
  • RITSU REI: Desde Munen Muso no Kamae pasas a Kata Yaburi no Kamae. Reverencia.

SHODEN NO KATA

Tori en Kata Yaburi no Kamae / Uke ataca con Shoto/Kodachi

  • KATATE UCHI
  • TSUKI OTOSHI
  • UCHI WAZA
  • NAGARE DORI
  • KASUMI GAKE
  • IKI CHIGAE
  • KAO KUDAKI
  • ATE KAESHI
  • SAKA OTOSHI

CHUDEN NO KATA

Tori en Munen Muso no Kamae / Uke ataca con Daito

  • KOTE GAESHI
  • SAKA OTOSHI
  • HARAI WAZA
  • SOTO WAZA

OKUDEN NO KATA

Tori en Otonashi no Kamae / Uke ataca con Daito

  • HANE OTOSHI
  • MATA GAKE
  • KOTE HARAI

Para conocer y trabajar los waza contacta con un instructor cualificado.

 

Dani Esteban -Kôryu-

Bujinkan Bushi Dojo Barcelona





Encuentro mensual Meifu Shinkage Ryu – septiembre 2018

13 09 2018

7º encuentro mensual del año 2018 de Meifu Shinkage Ryu.

Sábado día 29 de septiembre de 2018, de 10:30h a 12:30h.

Lugar: Sala Combat Club Barcelona, calle Pamplona, 56, esquina Llull -metro Bogatell (Poble Nou). Barcelona.

Trabajaremos:

  • Shuriken jutsu
  • Fundo Kusari jutsu

Encuentro abierto a cualquier practicante de artes marciales interesado en conocer nuestra disciplina.

Precio: 25€

Dirige el encuentro:

Dani Esteban -Kôryu-

Instructor Oficial, alumno directo del Sôke Otsuka Yasuyuki. Nidan – Shidou-shi

Meifu Shinkage Ryu Official Branch in Spain.

 

Resultado de imagen de bushi dojo meifu shinkage ryu

Dani Esteban con Otsuka Sôke, Praga 2016

 

¿No eres de Barcelona o alrededores? Podemos organizar un taller, clase o curso en tu zona, ciudad etc… Consulta conmigo.

+ info: danikoryu@yahoo.com  o telf  646 56 11 19





Shugyo

7 09 2018

Últimamente se ha puesto muy de moda esta palabra, Shugyo, sobre todo en las redes sociales, por parte de gente, claro está, afin a las artes marciales, que la usa continuamente, casi siempre sin demasiado sentido o de forma totalmente inapropiada, y lo que es peor, refiriéndose a ellos mismos.

Escoger un camino marcial no es Shugyo.

Entrenar duro no es Shugyo.

Entrenar y meditar no es Shugyo.

Y por supuesto ir a Japón dos semanas (o el tiempo que sea) a entrenar y visitar el país, NO es Shugyo.

Entonces, ¿qué es Shugyo?

La palabra proviene de la expresión Musha Shugyo (o entrenamiento del guerrero), que era la misión o peregrinación que realizaban los antiguos samurai para completar su entrenamiento marcial. Viajaban a lo largo de la geografía japonesa practicando y perfeccionando sus habilidades sin la protección de su familia o escuela, para aprender de otras escuelas y a veces también mantenían duelos con otros samurais de esas otras escuelas para ponerse a prueba, o realizaban trabajos como guardaespaldas o como mercenarios. Al mismo tiempo realizaban duras prácticas ascéticas y religiosas ya que este Musha Shugyo, o entrenamiento del guerrero, se inspiró en los monjes Zen, que emprendían andanzas ascéticas similares a las que llamaron Angya, “viajar a pie”, antes de alcanzar la iluminación.

侍の芸術 (Arte Del Samurai)

Así pues el Shugyo o Musha Shugyo debe ser entendido hoy como algo muy personal, un entrenamiento marcial severo y austero, de larga duración, tanto del cuerpo como de la mente. Preparar cuerpo y mente para la dureza, fortalecerse en ambos sentidos. Para poder afirmar que “haces” shugyo o musha shugyo, deberías estar siguiendo una rutina diaria o casi diaria de entreno corporal y marcial muy duro y austero, y al mismo tiempo deberías estar trabajando tu mente en el mismo sentido, con el objetivo de traspasar tus propios límites.

El musha shugyo era una intensa e intensiva búsqueda de conocimiento y comprensión íntima, una forma brutal de unir cuerpo, técnica, mente, espíritu….

Dudo que nadie de los que usan están expresión últimamente por las redes sociales, en mi opinión a la ligera, estén realizando este tipo de prácticas. Así que, si no estás haciendo eso, no te engañes ni trates de engañar a nadie, no estás haciendo Musha Shugyo.

Dani Esteban -Kôryu-

Bujinkan Shihan

 

 





Su Excelencia (cuento)

4 09 2018
Su Excelencia, el señor gobernador Musho Keishu, va de viaje; avanza al paso lento de sus porteadores hacia Kamakura, la gran capital shogunal. Confortablemente recostado en los cojines de seda, con las manos puestas sobre su redondo vientrecito, que se mueve amablemente al ritmo de su litera, el señor gobernador se adormila un poco y echa un sueño. Su guardia personal de nobles samurais va a su alrededor y le protege  Después, ordenadamente, le siguen los criados, los animales y el equipaje. El señor gobernador, con sonrisa beatifica en su rostro liso, muy dulcemente, se duerme.
En las colinas de Kamakura, en un lugar apacible desde el que se domina al mismo tiempo la ciudad y el mar, el maestro zen Unkei ha instalado su taller de estatuaria detrás de una moderna pagoda. Esculpe en madera budas de sonrisa eterna. Tambien recibe a gentes de toda condición que solicita de sus consejos. Unkei es un hombre exteriormente rudo, silencioso, pero nunca niega su ayuda a todo aquel que la demanda, y todos lo veneran. Esta mañana precisamente el joven monje que hace de portero se acerca con aire preocupado; trae religiosamente en la mano una carta de presentación maravillosamente adornada y decorada. En ella se lee:
Su excelencia Musho Keishu
Gobernador de Kioto
Consejero personal del Shogun
“No tengo nada que decirle a este hombre”, dice secamente Unkei, que deja la carta y sigue trabajando. El joven portero, desconcertado y asustado, regresa a anunciarle al criado de Su Excelencia la negativa del maestro. Temblando, espera cual será la reacción del alto personaje, que por el momento no ha salido de la litera.
“Monje, ¡Su Excelencia te está esperando!”
El portero, más muerto que vivo, se presenta humildemente ante el señor gobernador, que está confortablemente recostado en sus cojines de seda.
– ¿Tu maestro no quiere recibirme?, -responde Su Excelencia más asombrado que irritado-, ¿Te ha dado algún motivo?
– No, señor.
– ¿Ya sabe que podría mandar que le cierren el taller, encarcelarlo a él y a los suyos y empalar a sus criados?
– ¡Piedad Señor!, exclama el joven novicio cayendo de rodillas.
Su Excelencia el Gobernador no es mal hombre. Medita un instante, mullidamente recostado en sus cojines de seda. A su alrededor, la guardia de samurais se ha puesto en tensión, algunos ya tienen la espada en la mano.
– Hum Hum, -dice el gobernador-, voy a probar una cosa.
Tacha todos sus títulos, y no deja en la tarjeta mas que su nombre: Musho Keishu.
– Anda y llévale de nuevo a tu maestro mi tarjeta de visita.
Unkei esta lacando un buda de madera. Coge la tarjeta que el monje portero le tiende temblando.
– Recibiré encantado a este hombre, responde.
***
He arrojado esa cosa minúscula
que llaman “yo”
y me he convertido en el mundo inmenso
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