“Energía Interna”(?) aplicada en las artes marciales Bujinkan

19 06 2018

Hace exactamente 3 años escribí en este blog el artículo El tesoro escondido del Budo, que recomiendo vivamente leer antes de seguir leyendo este.

“No, así no, has de hacerlo con todo tu cuerpo. Y usar el hara y la energía interna”. Si practicas un arte marcial japonés es muy posible que hayas oído esto algunas o muchas veces. Si no lo has oído, mucho mejor, por lo menos no te estaban engañando. Pero si lo has oído seguro que te preguntabas ¿y eso cómo se hace? Pero no te lo explicaban. Cómo mucho te decían: tranquilo, con los años y mucho entrenamiento ya llegarás. Mentira. Sencillamente quien te lo decía no lo sabía. Simplemente le “salía mejor” la técnica porque llevaba más años que tú entrenando.  Pero en realidad allí no había nada de misterioso, ni de uso del hara, ni mucho menos de poder interno.

Cuando uno lleva muchos años de entreno la técnica queda bien, sale bien, y más aún si el uke se queda congelado tras el primer ataque y no se resiste. Pero muchas veces no es una técnica poderosa. Al menos no todo lo que debería serlo. No es irresistible, sobretodo si el uke es muy fuerte o se resiste firmemente. Porque no tiene Poder Interno. No tiene Ki. No hay uso del hara.  Pero queda muy bien decir todo eso frente a novatos que no te van a cuestionar ni a poner a prueba. Incluso hay quien cree su propia mentira y así la transmite, pero a la hora de la verdad son incapaces de explicarlo y mucho menos de demostrarlo.

En el artículo que comentaba al inicio, que vuelvo a recomendar leer antes de seguir si no lo has hecho ya, decía que lo creas o no, hay un método mucho más eficiente para mejorar tus habilidades marciales y tu rendimiento, y multiplicar por mucho tu efectividad, que la mera acumulación y repetición de técnicas hasta la saciedad. Y por supuesto ese método enseña el uso adecuado del hara, la conexión y el poder interno. No es fácil, no te voy a engañar, pero es real y tremendamente efectivo. Ese método pasa por trabajar siempre de cierta manera muy específica cuando estamos realizando una técnica, cualquiera que esta sea. También hay una serie de ejercicios muy específicos que si se trabajan, multiplican por mucho el rendimiento.

Han pasado 3 años desde que comencé a trabajar en esto integrándolo en nuestras bases de Bujinkan, y los resultados han sido espectaculares. Realmente estoy asombrado, tanto de los resultados conseguidos como de lo que observo que se puede llegar a conseguir. Y cada vez vamos a más. Progresando en el método, y sin salirnos un milímetro de Bujinkan. Pero trabajando de manera muy diferente a la “normal”.

La clave de todo esto es la conexión, conectar, estar conectado, y la creación de Cielo-Tierra-Hombre (Ten-Chi-Jin). Pero al menos yo no conozco a nadie en Bujinkan que lo esté trabajando.

Ese trabajo de conexión potencia el ki, añadiendo a nuestra “técnica” unos factores multiplicadores que la convierten en algo muy poderoso. El tema del ki, ese poder o energía interna, no es algo mágico ni misterioso. Es físico y tangible. Se trabaja sobre los canales formados por las fascias-tendones y tejidos que recorren todo el cuerpo de manera circular/espiral. Consiste en trabajar mediante la conexión, estirando/extendiendo todo en sentidos opuestos in/yo. Esto hace que las fuerzas aplicadas sobre uke actúen de acuerdo con diferentes vectores de fuerza que confluyen todos en uno o varios puntos de su cuerpo a la vez, haciendo que la “técnica” aplicada -ya sea un golpe, una luxación, una proyección, un bloqueo, un agarre o suelta de agarre…- sea dificilísima de contrarrestar.

Este trabajo de conexión/extensión/expansión crea una estructura tensegrítica en el cuerpo que puede aplicarse a las artes marciales con resultados sorprendentes.

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Y ¿qué es la Tensegridad?* El término tensegridad hace referencia a “tensión integrada”: describe un modelo estructural formado por elementos rígidos comprimidos (en el caso del cuerpo humano serían los huesos) que no se tocan entre sí y únicamente unidos por elementos tensiles (músculos y tendones -miofascia-) que mantienen un grado de tracción permanente en la estructura. En principio cualquier organismo vivo tiende a estructurarse bajo este modelo, pero fue en los años 90 cuando Dr. Donald Ingber postuló este modelo para describir la estructura interna y la dinámica de la célula.

Clásicamente hemos tendido a ver el cuerpo como un conjunto de estructuras (músculos, vísceras, tendones…) que se apoyan en los huesos para dar la morfología que nos caracteriza, pero ¿y si empezamos a ver que el esqueleto es en realidad un conjunto de estructuras rígidas (huesos) que flotan en un mar de tejido blando (músculos, ligamentos, etc.)? ¿y que cualquier estímulo mecánico externo produce una absorción progresiva y una respuesta de todo el cuerpo?

El trabajo fundamental para aplicar esto a las artes marciales consiste en unificar el cuerpo a través de la conexión Cielo-Tierra-Hombre (Ten-Chi-Jin). Y para ello es preciso tonificar todos los canales miofasciales para moverlos a voluntad, y recoger, disipar o redireccionar las fuerzas que lleguen a nosotros, o salgan de nosotros.

El trabajo de cielo-tierra-hombre crea la conexión en el centro, que es el hara (dantien en chino). En ese momento podemos comenzar a aprender a manipular este, para mover la estructura tensegrítica alrededor de él a voluntad, consiguiendo efectos que parecen imposibles.

A lo que se consigue con todo este trabajo hay quien le llama Aiki, hay quien le llama Poder Interno o Energía Interna, en las artes chinas le llaman neigong (trabajo interno)… Tanto da el nombre, es ese algo “misterioso” que siempre ha estado ahí, en las verdaderas artes marciales antiguas, tanto chinas como japonesas y otras. El problema es que hay mucha gente que habla de ello pero poquísima que en realidad lo tenga y lo sepa usar. Y de los poquísimos que lo tienen y lo saben usar aún hay muchos menos que lo enseñen. Y de los poquísimos que lo enseñan, hay menos aún que lo hagan abiertamente y desde el principio a todo aquel que quiera. Pero quien busca y rebusca al final encuentra. Y en eso estamos, paso a paso, sin prisas pero sin pausas.

Como también decía en aquel artículo, es del todo imposible aprender este trabajo a través de escritos o vídeos, ya que es una “tecnología” corporal y mental, con un esquema detallado de uso que no puede ser explicado por escrito ni transmitido por ósmosis. Tienes que verlo, sentirlo, tocarlo, vivirlo y probarlo por ti mismo. Y por supuesto ponerlo en práctica. Nadie te lo puede “regalar”. Y no es algo tampoco para todo el mundo. Muy poca gente está dispuesta realmente a trabajarlo, ya que requiere sacrificio y perseverancia. Y en muchas cosas que dabas por sentadas, debes hacer un “reset” y empezar de cero. Y eso cuesta. Es duro de aceptar. Y además, si no trabajas esto, si no te metes en ello, tampoco pasa nada grave, simplemente pueden pasar dos cosas: o llegará un momento en que te quedarás estancado en tus resultados y ya no progresarás más, o progresarás, pero el nivel de progreso será ya tan lento que llegarás a viejo con una mejora muy insignificante, y obviamente sin Poder Interno.

A la inmensa mayoría esto tampoco le importa mucho ni le quita el sueño, puesto que si pueden obtener, o si ya tienen, unos resultados en su trabajo marcial que pueden calificar como de correctos o buenos, “aprobado” o “bien”, es decir de un 5 o un 6 sobre 10, pues no tienen ya un interés real en llegar a un nivel de “notable” o “sobresaliente”, es decir un 7, un 8 o más. Ya tienen bastante con lo que tienen. Y eso no es condenable. Cada uno ha de saber lo que quiere y lo que está dispuesto a pagar por ello. El trabajo y el esfuerzo que requiere pasar de un 5 o un 6 a un 8 o más es demasiado exigente para ellos. Y no les vale la pena. Son opciones personales. Cada cual debe elegir su camino y caminarlo, o quedarse parado donde desee.

Animo a todos los artistas marciales, y en especial a todos mis buyu de la Bujinkan, a profundizar sobre este método de trabajo si verdaderamente desean un progreso marcial muy considerable . Como decían en aquella famosa serie de Expediente X: La verdad está ahí fuera.

Si te interesa este tema puedes contactar conmigo. Estaré encantado de ayudarte dentro de mis posibilidades. Contacto por email: danikoryu@yahoo.com

Seguimos en el camino del Budo. ¡Gambatte Kudasae!

Dani Esteban -Kôryu-, Shihan 15º dan Bujinkan

 

*el cuerpo humano como estructura tensegrítica

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La base de la base de la base

9 02 2015

¿Cuántas veces hemos repetido y hecho énfasis en que lo más importante en nuestro Budo -y en cualquier arte marcial- es LA BASE?

Docenas, cientos, miles de veces, hacemos insistencia en que lo más importante es tener una buena base, sólida y firme, como unos buenos cimientos para construir encima nuestro edificio de budo y que este sea, una vez más, sólido y firme y capaz de aguantar los embates de los elementos -enemigos-, y no se venga abajo como un castillo de naipes o de arena.

Bien, y cuando nos referimos a esa base, normalmente en la Bujinkan hacemos referencia a la Kihon Happo y al Sanshin no Kata. Y si queremos hilar más fino añadamos también a esa base el Tenchijin Ryaku no Maki. Esa es nuestra base, nuestro fundamento. ¿No es cierto?

Pues no exactamente. Esa base necesita de una base anterior sobre la que apoyarse, sin la cual nunca podrá florecer ni asentarse de manera correcta. Y ¿cuál es esa base anterior, la base de la base? Obviamente el Kamae, el Hokken Juroppo (métodos de golpeo) y el Taihen Jutsu (movimiento corporal).

Es decir, no podemos tener una buena Kihon Happo, ni una buena Sanshin no Kata, ni profundizar en el Tenchijin si nuestros kamaes no son perfectos, si no sabemos ejecutar correctamente -con velocidad, potencia y precisión- los diferentes golpes, y si no tenemos un movimiento corporal bueno. ¿Es lógico no?

Pero si te has fijado, el título de este artículo no es “la base de la base”, sino “la base de la base de la base”. Así pues debe haber una base aún más primigenia. La base del kamae, la base de los métodos de golpeo, la base del movimiento corporal. La base de la base de la base. La base de todo Budo. Lo primero y más fundamental. Lo más olvidado y menos enseñado, al menos en muchos dojos, no solo de la Bujinkan sino de cualquier arte.

Y esa base primigenia es otra Trinidad: Shizen + Kokyû + Aruku.

Shizen entendido como postura natural correcta o estructura corporal eficiente. Kokyû como respiración adecuada en cada momento y Aruku simplemente como la forma de caminar correcta.

Esa es LA BASE, sin la cual nada funcionará correctamente.

Tener una postura natural correcta, respirar correctamente y caminar correctamente. Esto, damos por supuesto que todo el mundo lo sabe hacer más o menos bien, y por lo tanto muchas veces ni siquiera se explica ni se enseña como tal, y se supone que el estudiante menos hábil ya lo captará por su cuenta. Y quizás eso no es así.

En el colegio o en el parvulario cuando nos enseñan a leer y a escribir lo primero que nos enseñan es la letra A, ¿no? y el primer número que aprendemos es el 1. ¿Correcto? . Entonces ¿por qué regla de tres cuando entramos en un dojo ya empezamos directamente desde el primer día a manejar espadas, luxar articulaciones y realizar proyecciones? ¿No sería más lógico que no enseñasen primero a mantener una estructura corporal correcta, a respirar adecuadamente y a movernos de forma apropiada?  Pues lastimosamente no es así en la mayoría de los casos.  Y la culpa es nuestra, de los instructores. No hacerlo así ralentiza mucho el progreso de muchos estudiantes y si se explicara más y mejor desde el primer momento, el progreso podría ser más rápido y eficaz.

Normalmente esa instrucción de la base más primigenia se diluye en el tiempo y las más de las veces se limita a un mero “mantén la espalda erguida, inhala cuando recibas y exhala cuando golpees, y no camines como un pato”, y poco más. No se suele profundizar en el tema. Y curiosamente como hemos dicho, esa es la base de todas las bases.

Hemos dicho pues que la base de la base de la base la forman tres pilares fundamentales, Shizen, Kokyû y Aruku.

– Shizen: Estructura corporal o postura del cuerpo

– Kokyû: Respiración correcta

– Aruku: Forma de caminar correcta

La postura del cuerpo – y aquí me refiero a la postura física y no al kamae, ya que éste es una actitud e incluye mucho más que sólo la parte física- es fundamental para lograr la efectividad de las técnicas marciales. Una buena estructura corporal hace que nuestros movimientos sean más eficaces, rápidos, seguros, potentes….

Y ¿cuál es la estructura corporal correcta? Básicamente mantener la columna erguida, la cabeza también erguida y los hombros bajos y relajados. Esto es FUNDAMENTAL. ¿Cuando? SIEMPRE.

Correcta postura corporal

Si la postura no es correcta la respiración no podrá ser correcta, lo cual influirá en nuestros movimientos que serán más torpes, más lentos, provocarán más cansancio, etc.

Así pues, lo primero que hay que aprender es a tener y mantener siempre una postura/estructura corporal correcta ya que no es posible moverse correctamente, ni respirar correctamente, ni por supuesto atacar ni defenderse de manera eficaz si nuestra estructura es débil. Es uno de los secretos más importantes del Budo: mantener una estructura correcta y romper la del adversario.

Ejemplo sencillo: Uke te ataca con puño directo a la cara. Tú estás en shizen y ante el ataque desplazas tu cuerpo hacia atrás en diagonal a la derecha, moviendo tu pierna/pie derecho en ese sentido a la vez que bloqueas su ataque por el interior del mismo con tu mano izquierda. O sea, ante fudoken jodan, migi naname ushiro y hidari jodan uke. Normal ¿no? Pero resulta que muchas veces tu espalda queda en ese momento inclinada hacia la derecha, la cabeza igual y el peso recae en su mayor parte sobre tu pierna derecha, la atrasada. Pues MAL. Muy mal. Desde esa posición forzada es imposible reaccionar con rapidez, respirar correctamente y contraatacar de manera eficiente. Has comprometido seriamente tu estructura corporal y para poder continuar deberás recuperarla de inmediato porque acabas de entrar en kuzushi, pero seguramente cuando vayas a hacerlo ya será demasiado tarde.

Obviamente hay situaciones y momentos donde no tenemos más posibilidad que sacrificar nuestra postura o nuestro equilibrio (kuzushi), o incluso entrar en sutemi. Pero eso no debería ser la norma sino la excepción, y siempre siendo plenamente conscientes de ello y de todo lo que implica.

Aprende a tener una estructura corporal correcta y natural y a mantenerla en todo momento. Es algo fundamental. Si no sabes cómo hacerlo consulta a tu instructor, con suerte sabrá guiarte en ello.

Los otros dos secretos son respirar y caminar.

¿Respirar y caminar? ¡Pero si eso es algo que todos sabemos hacer! Al nacer empezamos a respirar y aproximadamente al año y medio de edad ya empezamos a caminar. ¡Y no dejamos de hacerlo! ¡Vaya secreto!

Pues sí, quizás pienses que sabes caminar y respirar correctamente, puesto que lo haces continuamente y sin darte cuenta, y a lo mejor para tu vida diaria es suficiente tal y como lo haces desde que tienes uso de razón. Pero para ser efectivo realmente en Budo vas a tener que empezar a trabajar duro sobre ello, si no lo has hecho ya…

Kokyû. Respirar correctamente. ¿Cuál es la respiración correcta para un budoka? Muchos sabéis la respuesta, seguro. Es la respiración diafragmática (o abdominal); pero ¿realmente la practicas? ¿realmente la tienes presente cuando estás practicando Budo? Si no es así, ya es hora de poner manos a la obra.

La verdad es que hay mucho “budoka” por ahí que no sabe respirar y que camina como un chimpancé o un gorila, con todos mis respetos para estos primates, ya que ellos sí son eficientes en sus métodos de moverse puesto que su cuerpo es diferente y por lo tanto sus estructuras corporales deben ser diferentes para ser eficientes.

En el artículo que he linkado explica de forma sencilla cómo respirar diafragmáticamente. No añadiré mucho más. No es difícil. Si no lo sabías sigue los pasos indicados en el artículo. Básicamente para saber si lo haces mal obsérvate frente a un espejo. Si cuando inhalas o exhalas mueves los hombros o el pecho, lo estás haciendo mal. Lo difícil no es respirar de esta forma, sino hacerlo continuamente y bajo situaciones de estrés, en movimiento, realizando técnicas, en combate real… eso es lo verdaderamente difícil.

resp.-diafrg.

 

Si la respiración no es la adecuada, tus movimientos no serán tan eficaces y serás incapaz de realizar las técnicas con la precisión, rapidez y potencia necesarias para salvar tu vida. Porque ¿se trata de eso, no? Sin una buena respiración no hay un buen balance corporal, no puede haber buena coordinación entre las partes, y no podemos caminar ni movernos correctamente.

La respiración correcta nos permite relajar el cuerpo más fácilmente o activar diferentes niveles de consciencia, alerta, reacción, etc. Y además nos ayuda a conectar con la tierra -con el suelo físico- a través de nuestros pies y nuestras piernas. Así pues, parece claro que es difícil mantener un buen equilibrio sin una correcta respiración. Y sin un buen equilibrio de nuestro cuerpo ¿cómo vamos a poder movernos de forma correcta y eficiente?. Y entonces si no podemos movernos de forma correcta y eficiente, ¿cómo será nuestro Budo? Como un castillo de arena.

Bien pues, ahora que ya sabemos respirar correctamente y que lo aplicamos SIEMPRE y CONTINUAMENTE en nuestro trabajo de Budo -lo ideal será que este tipo de respiración se convierta en nuestra forma habitual de respirar todo el tiempo-, es el momento de aprender a caminar.

Ah! que piensas que porque eres capaz de trasladarte de un sitio a otro haciendo uso de tus pies/piernas ¿ya sabes caminar? Bien, sabes caminar, pero ¿lo haces de modo eficiente? Es el momento de combinar la respiración correcta con el modo de caminar correcto. Y una vez más, como antes con la postura/kamae, ahora con caminar no me estoy refiriendo a los diferentes arukis que conocemos, sino al mero y simple hecho de caminar, de forma “normal” y natural.

Normalmente la gente camina avanzando un pie y cambiando el peso dejándose caer sobre él y así sucesivamente. Pero si quieres que tu forma de caminar sea más efectiva para progresar en tu Budo vas a tener que refinar un poco más tus movimientos.

Lo fundamental a la hora de moverse/caminar, es hacerlo de modo que nos convirtamos en un todo conectado, sin perder el equilibrio en ningún momento. Empieza desde Shizen -postura natural del cuerpo de pie-, relajado y respirando correctamente. La parte alta de tu cuerpo está erguida y se asienta de forma natural sobre tus caderas que se apoyan en tus piernas sin ninguna tensión. Desde ahí mueve tu pierna hacia delante desde las caderas, sin balancearlas. ¡Ojo! he dicho que el movimiento se inicia en la cadera, ¡no en la pierna ni en el pie! Cuando das el paso las caderas deben seguir bajo los hombros. Los hombros y las caderas deben mantener la estructura correcta, sin ir de lado a lado ni combarse hacia delante ni hacia atrás con cada paso. Los pasos deben ser cortos, y la transferencia de pesos debe ser suave desde el talón a la punta del pie. Con pasos cortos es posible avanzar muy rápidamente si se hace de manera adecuada y con la respiración correcta.

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Una vez hayamos alcanzado la maestría de caminar correctamente de forma normal, podremos pasar a trabajar otros métodos de caminar también muy importantes para el Budo, esta vez sí, los arukis, como es Suriashi (paso rasante), por ejemplo, o tantos otros.

Cuando tu postura corporal es correcta y te mueves y respiras de manera correcta, tu cuerpo se convierte en un todo único, armónico y coordinado, cuyas partes se complementan de manera eficiente, de tal modo que empezar a construir tu Budo sobre esa base es mucho más fácil y rápido.

Así pues, ahora que ya sabes la base de la base de la base, ya puedes empezar a practicar Budo de forma real. ¡Suerte!

Dani Esteban -Kôryu-

Bujinkan Shihan

Bushi Dojo (Barcelona)