Jutsu vs Jitsu

22 08 2018

¿Jujutsu o Jujitsu? ¿Taijutsu o Taijitsu? ¿Ninjutsu o Ninjitsu?

Seguro que lo habréis oído y visto escrito muchas veces de las dos maneras. Entonces, ¿es lo mismo? ¿hay diferencia? ¿cuál es la forma correcta?

Pues no, no es lo mismo. Para nada. Las dos palabras tienen significados totalmente diferentes y no tienen nada que ver. Obviamente, y marcialmente hablando, como supongo que todos sabéis, la forma correcta es siempre JUTSU.

Y aún hay más acepciones erróneas, como Jiu-Jitsu por ejemplo…

Para un japonés no hay posibilidad de error, todo lo que se refiera a arte marcial y acabe en JITSU no es japonés en esencia porque la palabra japonesa “Jitsu” (実) significa real, verdad, semillas, etc. y “Jutsu” (術) significa arte(s) o técnica . Por ejemplo, “Jujutsu” se escribe 柔 術, que significa artes o técnicas suaves, y “Jujitsu” 充 実 significa enriquecimiento, plenitud, sustancialidad, etc.

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Entonces, ¿Cómo y dónde se produjo esta ortografía y pronunciación incorrecta?

Las primeras artes marciales japonesas introducidas en Europa fueron diferentes ramas de Jujutsu a principios del siglo XX. En ese momento el Judo (que se deriva del Jujutsu) ya se había convertido en un importante Budo debido a su método de enseñanza racional y sistemática y a la competición. En Japón, muchos practicantes de Jujutsu se pasaron al Judo, pero no todos querían unirse a este nuevo Judo, creado recientemente por el Maestro Jigoro Kano, basado en el Jujutsu tradicional, y algunos de estos Jujutsu-ka se trasladaron a Europa, principalmente a Inglaterra y Francia, y allí continuaron con su labor de enseñanza del Jujutsu tradicional japonés con bastante éxito, también con vistosas demostraciones y combates donde mostraron su excelencia. Esto atrajo a muchos entusiastas hacia estos sistemas e hizo que Londres y París se convirtiesen en las embajadoras del Jujutsu tradicional japonés.

La mayoría de esos Jujutsu-ka japoneses procedía de áreas alejadas de las grandes ciudades de Japón, por lo que podrían pronunciar Jujutsu como Jujitsu con su dialecto, aunque escribieran perfectamente Jujutsu con los caracteres japoneses. Sus alumnos podrían haber malinterpretado la pronunciación de su profesor como Jujitsu. Ese error no se corrigió, puesto que los profesores japoneses enseñaban verbal y corporalmente, pero no con textos escritos en inglés debido a su bajo nivel del mismo. No habían pasado más de 10 años desde que los maestros japoneses de Jujutsu llegaron a Europa, cuando algunos de ellos regresaron a Japón o emigraron a EE. UU. en busca de nuevas oportunidades, con lo que el error persistió.

Después de esto llegó la segunda guerra mundial y se perdió todo contacto entre los profesores japoneses de Jujutsu y sus estudiantes europeos. Después de la guerra esos maestros nunca regresaron a Europa porque la mayoría de ellos murieron en el campo de batalla y el Jujutsu mismo casi había desaparecido en Japón. En consecuencia, los estudiantes europeos tuvieron que continuar su formación sin profesores, y durante ese tiempo se perdieron muchos secretos importantes y el conocimiento profundo, debido al corto período de tiempo durante el cual estuvieron en contacto con ellos.

A principios de la década de 1970, el Budo japonés comenzó a popularizarse fuera de Japón porque el judo se estaba haciendo muy conocido en todo el mundo. Entonces, muchos maestros de Judo salieron al extranjero para presentar su Judo. Luego el Karate siguió al Judo. Muchas personas fuera de Japón que aprendieron Judo y Karate, comenzaron a crear un nuevo sistema de combate que era una simple mezcla de Judo y Karate, y comenzaron a usar el nombre de Jujitsu para su propio sistema recién creado. De viejos libros o películas, conocían las técnicas prohibidas del Judo (es decir, las prohibidas en competición) que se transferían solo a los Judoka de alto rango como un residuo de su origen, derivado del Jujutsu. Ese es el origen del nuevo Jujitsu europeo.

Así pues, aunque ese Jujitsu europeo no tiene el conocimiento profundo importante requerido, si se puede afirmar que tiene sus raíces en el verdadero Jujutsu japonés. Finalmente con el paso del tiempo, cuando los practicantes europeos volvieron a tomar contacto con profesores japoneses y reanudaron sus estudios a nivel más profundo, diferentes organizaciones comenzaron a usar el nombre correcto y cambiaron (corrigieron) su nombre por Jujutsu, pero no todas.

Recientemente muchas más personas en Japón han comenzado a interesarse en el Jujutsu y a medida que crece la población, el número de maestros de Jujutsu que salen al extranjero para enseñar Jujutsu también ha ido en aumento con el consiguiente aumento del interés de los occidentales. La diferencia entre Jujutsu y “Jujitsu” es tan evidente que todos pueden verla y, en consecuencia, cada vez más personas quieren aprender Jujutsu y no Jujitsu.
Además, hay otro punto muy importante a señalar. No todos, pero muchos de los estilos de Jujutsu tradicional tienen un componente “Aiki”. Gracias a la prensa de artes marciales tanto en Japón como especialmente en los EE. UU., muchas personas ahora conocen el Aiki Jutsu, que solo era conocido por un número limitado de personas hace 30 años, incluso en Japón. En Europa, muchos estilos de Jujitsu se autodenominan Aiki Jujitsu sin conocer siquiera algunas técnicas de Aiki. Es una lástima. Ni siquiera conocen las técnicas reales de Jujutsu, entonces ¿cómo pueden saber auténticas técnicas de Aiki que se clasifican como la etapa más alta de la técnica de Jujutsu? Así pues, si alguien quiere aprender Aiki, tendrá que elegir estudiar Jujutsu real, no Jujitsu.

Texto basado en un artículo de Kurabe Makoto Shiseido publicado en Budojapan.

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Ritsudo, el ritmo en el combate

22 05 2018
Ritsudo es el término japonés que define el ritmo con el que se desarrolla el combate, que afecta al intercambio de técnicas entre los contendientes. Define uno de los aspectos más importantes para la eficacia en una confrontación, basándose en la actividad que envuelve los movimientos interrelacionados del cuerpo de dos o más individuos en acción y que se manifiesta a varios niveles.
El ritsudo está estrechamente relacionado con el concepto de nagare (fluir/fluidez), y se trata de ser capaz de adaptarse a la acción de la lucha.  El ritmo es una parte esencial del Taijutsu, porque uno tiene que ser capaz de adaptarse al ritmo del oponente, bien sea en ataque o en defensa. Sin embargo, ser capaz de romper o cambiar el ritmo es igual de importante, porque un ritmo constante es muy predecible. Un cambio de ritmo tiene varios efectos favorables:
  • Si luchas con un cierto ritmo y lo cambias de repente, obtienes el beneficio de la sorpresa ya que el oponente se ha adaptado a tu primer ritmo establecido y no espera que el ataque o contra llegue en ese momento.
  • Cambiar constantemente el ritmo te hace impredecible, y el oponente no puede engañarte tan fácilmente
  • También al cambiar tu ritmo, estás rompiendo el ritmo del oponente porque se ve obligado a cambiar el suyo para parar cualquier ataque. Esto es a la vez confuso y perturbador, y puede llevar a resultados beneficiosos como romper el equilibrio del oponente, interrumpir cualquier ataque inminente y además jugar con su mente a nivel psicológico.
La conciencia del ritmo es esencial y beneficiosa en cualquier pelea, por lo tanto, se debe tener en cuenta, especialmente en el entrenamiento del dojo, ya que uno a menudo se adapta a un cierto ritmo de entrenamiento, llamémosle rutinario, que hace que nos resulte más fácil trabajar en una técnica con nuestro compañero. Por lo tanto es esencial trabajar nuestras técnicas introduciendo cambios de ritmo tanto por parte de uke como de tori para acostumbrarnos a ello y ganar eficacia en el combate.
Dani Esteban -Kôryu-, Bujinkan Shihan
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Menos es Más. También en Budo

19 04 2018

Menos es Más, es una famosa frase o aforismo (sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte), del carismático y famosísimo  arquitecto Mies Van der Rohe. Esta sentencia sembró la semilla de lo que hoy conocemos por minimalismo.

El minimalismo es uno de los estilos más influyentes, desde el diseño, la arquitectura, la música,  o la literatura, y también desde hace años esta corriente que pretende despojarse y alejarse de la sobreabundancia ha comenzado a generar movimientos que proponen estilos de vida desprendidos de los bienes materiales superfluos. El minimalismo existencial aplicado a la vida cotidiana es una filosofía de vida que propone centrarse en lo importante y eliminar o descartar todo lo innecesario para ser feliz y alcanzar la realización personal.

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Fundació Mies Van der Rohe. Barcelona

Eliminar todo lo superfluo. Descartar todo lo innecesario. Centrarse sólo en lo importante. ¿No es eso también aplicable a nuestro Budo? Menos es más. Esta frase es también una de las claves para entender el Taijutsu y el Ninpo que se esconden en  nuestras escuelas, en el legado marcial que nuestro Sôke, Hatsumi Sensei, nos está intentando transmitir desde hace tantos años. El arte de la Bujinkan de Hatsumi Sensei está muy lejos de ser obvio, por eso hay tanta gente, superficial a mi entender, que es incapaz de comprenderlo y por lo tanto lo rechaza y lo desprecia. Pero es que debe ser de esa manera. Así es como ha pasado de generación en generación desde hace cientos de años y ha sobrevivido hasta hoy. No olvidemos que un método básico de supervivencia en ninpo es mantenerse oculto y apartado.

Para llegar a la comprensión de la simplicidad, de ese menos es más, hay que romper muchas barreras y estar dispuesto a hacer muchos sacrificios tanto físicos como mentales. Y eso no es fácil. Ni lo es hoy, ni lo fue nunca. En los días antiguos de las épocas de guerra, los que no entendieron eso simplemente murieron. Los que lo entendieron, vivieron. Aquellos con un compromiso superficial con el arte nunca llegarán a ver debajo de la superficie, no pasarán de ver la punta del iceberg, y no llegarán a conocer los secretos que este arte ha estado guardando durante cientos de años.

Menos es más. Ejemplo práctico en nuestro entrenamiento diario. Si tienes problemas para hacer una técnica, lo primero que debes hacer es intentarlo de nuevo, pero esta vez hazlo al contrario de lo que haría la mayoría. Esta vez prueba de hacerla con menos fuerza que antes, con menos movimientos de los que empleaste antes, a menos velocidad, con menos tensión corporal. Todas estas cosas: fuerza, exceso de movimientos, velocidad, tensión… son barreras, y una vez que las eliminas puedes llegar a obtener el verdadero poder. Es la fórmula secreta para alcanzar el éxito. Pero no es fácil de entender ni de aceptar. Y por eso mucha gente nunca lo consigue. Porque se lo niegan a ellos mismos. No quieren aceptarlo. ¿Cómo va a ser posible que la técnica funcione haciéndola a menos velocidad, con menos fuerza, con menos movimientos…? Pues lo es. Porque Menos es Más. Y por lo tanto, si menos es más, más es menos, y así no funcionará.

Otro ejemplo muy simple. La curva de la carretera está diseñada para ser tomada a una velocidad máxima de 50 km/h. Y hay una señal que así lo indica. Prohibido a más de 50 km/h. Si la tomas a 70 km/h, y eres un conductor experimentado, es posible que la superes sin salirte de ella y sin tener un accidente, pero seguramente habrás empezado a perder el control, habrás empezado a derrapar, a salirte de la trayectoria ideal y habrás tenido que rectificar y gastar mucha energía y recursos para superarla. ¡Y menos mal que no venía otro vehículo de frente!! Prueba ahora a tomarla a 50 km/h. Bastante bien, ¿no? La superarás con poco esfuerzo, con muy poca tensión, sin pérdidas de control, casi sin tener que rectificar… ¿Y si la tomaras a 40 km/h? Comprúebalo por tí mismo. Todo irá como la seda, sin esfuerzo, sin tensión, es la perfección, porque menos es más.

Otra cosa que es difícil de entender sobre nuestro arte es que sobre todo al principio es difícil saber cuándo lo estás haciendo correctamente. Cuando lo haces bien, parece demasiado fácil y crees que deberías estar haciendo algo más. Pero es que resulta que más es menos. ¡Qué paradoja!  A veces algún alumno principiante hace una técnica que nunca había hecho antes, y la hace correctamente enseguida, y le dices que OK, que muy bien, y alucina. ¿Sí? ¿Lo he hecho bien? ¡Pero si casi que no he hecho nada! Pues sí, eso es. Este arte marcial funciona así, se debe realizar con facilidad, con el poder natural generado a través del movimiento del cuerpo. Con menos (fuerza, potencia, cantidad de movimientos, velocidad…) conseguirás más resultado. Sensei dice: si él se mueve rápido, tú ves lento, si él va lento, muévete rápido! Lo sé, es difícil de entender y es muy difícil de explicar solo con palabras. Hay que romper las primeras barreras de la comprensión para encontrarle el sentido. Hay que verlo y comprobarlo por uno mismo.

La gente entra en este arte y en otras disciplinas (otras artes marciales, yoga, zen, religiones, etc.) para mejorarse a sí mismos, porque quieren llegar a ser más de lo que eran antes (menos). Sin embargo, de nuevo estamos con la paradoja, ya que ¡más es menos! Hay que volver al cero. ¿Te suena de algo?

Volvamos al arquitecto del principio, al que acuñó la frase que nos persigue, o más fácil aún de imaginar, a un escultor. Piensa que tú eres a la vez un escultor y un bloque cuadrado de mármol. Trabajas duro sobre tí mismo, quitando todo lo sobrante para revelar la obra de arte que se esconde dentro de ese bloque que eres tú. Te agotas cincelando, descartando lo innecesario, puliendo, dejando sólo aquello que necesitas. Y al final, en el suelo, ves los restos de lo que una vez fue parte de ti: el ego, la dureza, la puerilidad, el orgullo. Esto no es fácil. Durante el proceso de moldearte es posible que no te guste lo que veas. Simplemente obvíalo y continúa. Ya sabes, Gambatte! De esta manera, cuando te vuelves menos de lo que eras antes, de hecho te has convertido en más. Dentro de esta paradoja está la clave. Este cincelado es un proceso largo y difícil, y solo se logra mediante un entrenamiento riguroso y constante.

Para acabar el artículo quería reflexionar un poco más sobre todo esto. Y me vienen a la cabeza dos frases famosas que en mi mente relaciono con todo esto. Una es un refrán que dice: No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita.  Y la otra una frase célebre de San Francisco de Asís: Yo necesito pocas cosas y las pocas que necesito, las necesito poco.  La vida moderna está llena de cosas, es un caos y un desorden. Miles de cosas distintas te están gritando continuamente, intentando llamar tu atención para que hagas y actúes como ellos quieren, para llevarte a su terreno. Quieren que tu objetivo sea siempre tener más, te quieren convencer de que más es mejor que menos. Pero lo cierto es que la mayoría de esas cosas son distracciones inútiles. Y poca gente hoy día es feliz, por mucho (más) que tengan, de lo que sea. No te dejes engañar. Intenta ver lo que es importante para ti y elimina lo que es innecesario. La simplicidad es felicidad. Menos es más.

Pero bueno, sentarse a pensar sobre todo esto no es nuestro camino como guerreros, como artistas marciales. Al menos no el principal. Está bien saberlo y pensarlo, pero solo un momento. Ahora ya lo sabes. Deja de pensarlo y ponte manos a la obra. En el tatami. La recompensa vale la pena.

Y si aún así no lo ves claro o no eres capaz de llevarlo siempre a la práctica, por supuesto incluso en shinken gata (situación real), contacta conmigo, que además de escribir este blog ¡también doy clases e imparto seminarios! 😀 😀 😀

Gambatte Kudasae!

Dani Esteban -Kôryu-, Bujinkan Shihan

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Nage Waza (Proyecciones) en Bujinkan Budo

3 10 2017

Las técnicas de Nage Waza o “proyecciones” suelen ser uno de los “cocos” de los practicantes menos avanzados de la Bujinkan, incluso de muchos avanzados. Son técnicas de difícil ejecución contra un oponente que se resista o no haya sido previamente “ablandado” mediante técnicas de golpeo, sobre todo si se pretenden llevar a cabo de forma “deportiva” o moderna, tal y como se enfocan en deportes marciales como el Judo, donde hay una serie de reglas que deben respetarse, y una serie de prohibiciones o restricciones.

Personalmente también me costó mucho esfuerzo en su momento poder llegar a realizar este tipo de técnicas de manera aceptable, a la manera “deportiva” me refiero, y la pregunta que muchos se hacen es el por qué de la existencia y continuación de las mismas en el Budo de la Bujinkan, cuando luego observamos que en nuestras escuelas antiguas todo el tema de Nage Waza se realiza de forma diferente.

Mi opinión personal es que Hatsumi Sensei enseñó estas “proyecciones” fundamentales, a la manera moderna, en los primeros tiempos, y luego las incluyó en el Ten Chi Jin, a modo de introducción para todos, para que en aquella época primigenia del desarrollo de la Bujinkan los estudiantes pudiesen conseguir unos principios básicos, unos atributos y unos fundamentos más o menos sólidos, basados en la gran experiencia como judoka de nuestro Sôke, para luego poder entrar a trabajar verdadera y profundamente en las formas originales de las escuelas antiguas, tan diferentes en ejecución y objetivos.

Hay que tener siempre en cuenta que la gran mayoría de proyecciones modernas proceden de las formas antiguas del Bujutsu.

Aprender a proyectar al uke, a hacerlo volar o a voltearlo a la manera deportiva es evidente que puede resultarnos útil en alguna circunstancia actual, y creo que es un excelente método de aprendizaje para introducirnos en el trabajo y la mecánica corporal, siempre y cuando dispongamos del tiempo suficiente, tal y como debió intuir nuestro Sôke en aquel tiempo. Es mi opinión. Pero hemos de tener en cuenta que esas formas son modernas, y nunca o casi nunca fueron usadas de esa manera en épocas antiguas.

Estoy muy lejos de criticar la manera moderna de proyectar según los patrones del Judo por ejemplo, deporte marcial donde las proyecciones son la estrella, pero hay que saber muy bien donde nos metemos, si queremos ser responsables, sobre todo a la hora de enseñar como profesores de Bujinkan Budo. Sería un despropósito enseñarle a un alumno a realizar una proyección a la manera moderna, y no enseñarle que eso sólo podrá llevarlo a cabo con éxito contra un oponente de aproximadamente su mismo peso y altura, y sólo en determinadas circunstancias, y que en caso de esas premisas no se cumplan, tendrá muchas más probabilidades de éxito utilizando la forma primigenia o alguna de sus variantes.

Siempre que he entrenado Nage Waza en Japón, tanto con el Sôke como con el resto de Shihanes, creo que jamás he visto realizar un nage waza a la manera deportiva moderna. Y si busco entre todos los vídeos de Sensei estoy seguro de que raro será si encuentro alguna.

Nuestro Nage Waza original se basa, NO en proyectar al uke, sino en hacer que él mismo vaya al suelo a causa del desequilibrio que le causamos con nuestro taijutsu. Buscamos su kuzushi, ocupamos su espacio y lo manipulamos de tal forma que cae por su propio peso, por dolor, porque no puede mantener el equilibrio… Esto es mucho más obvio y evidente si pensamos en el trabajo con Yoroi (armadura).

Entonces ¿debemos seguir practicando y enseñando las proyecciones a la manera moderna? ¿O es mejor aparcarlas y pasar directamente a las formas originales de nuestras escuelas antiguas y sus variaciones?

Cada cuál sabrá, en la Bujinkan no hay reglas fijas en esto, y no seré yo quien diga lo que es mejor o peor ni lo que hay que hacer o no hacer. Dependerá de cada maestro y de cada estudiante. Y además el saber no ocupa lugar. Sin embargo, sí creo firmemente que nuestro Budo, el que nos enseña Sensei desde hace muchos años, pretende que seamos capaces de sobrevivir en cualquier situación, así lo vivo yo, y para mí está muy claro que si alguien sabía lo que había que hacer para sobrevivir en combate real, esos eran los guerreros antiguos, nuestros ancestros de Bujutsu, más que nuestros deportistas de hoy en día, por muy buenos y admirados que sean, y a mucha honra.

Dani Esteban -Kôryu-

Bujinkan Shihan

 

 





Hanbo Jutsu, clase de ayer 26/09/2017

27 09 2017

Apenas unos instantes de aplicaciones de hanbo jutsu basadas en trabajo libre previo de taijutsu

 

 

 





Practicar varias artes marciales a la vez

12 04 2016

¿Es bueno? ¿Es malo? ¿Es recomendable o no?

Son preguntas muy difíciles de contestar, ya que depende mucho de la persona, de qué tipo de artes estemos hablando, y sobretodo de los objetivos que persigue la persona.

Primero uno debe tener MUY claros cuáles son sus objetivos cuando decide empezar a practicar un arte marcial. Aunque sean solo sus objetivos iniciales, que seguramente cambiarán al cabo de un tiempo de práctica. Si tienes unos objetivos y al cabo de un tiempo éstos cambian, debes volver a replantearte toda la situación desde ese punto.

No es lo mismo que tu objetivo sea convertirte en un buen artista marcial de la disciplina X, que tu objetivo sea aprender a defenderte, o simplemente pasar el rato…

Voy a poner un ejemplo. El propósito de toda arte marcial que se precie de serlo es “ser eficaz en la lucha”. ¿Estamos de acuerdo? Bien, entonces imagina que en la cima de una montaña está la eficacia marcial y que sois un grupo de 3 escaladores (uno de ellos eres tú), y queréis llegar a esa cima. Cuando lleguéis a la cima habréis conseguido el objetivo: la eficacia marcial.

Imagina que esa montaña tiene únicamente dos vías posibles de ser escalada. La vía de la cara Norte y la vía de la cara Sur. La vía de la cara Norte tiene nieves perpetuas, y tiene unas características que hacen que para ser escalada con éxito se requieran una serie de equipamientos especiales, y unas habilidades y elementos muy específicos. La vía de la cara Sur nunca tiene nieve pero siempre hay vientos muy fuertes, desprendimientos de rocas, grietas y otra serie de características muy diferentes de la cara Norte, que hacen que se necesite abordar de otra manera para poder llegar a la cima con éxito.

Para subir por la cara Norte necesitas un método específico, unos conocimientos concretos y un guía que conozca bien esa ruta, es decir un arte marcial y un maestro específicos para ello. Para subir por la cara Sur se necesitan otros métodos, otros conocimientos y otro guía, es decir, otro arte marcial y otro maestro.

Uno de los escaladores del grupo elige la vía Norte, se prepara para ello, etc etc y empieza la escalada. El otro elige la vía del Sur, y lo mismo. Y tú, decides que quieres llegar a la cima pero subiendo por las dos vías a la vez. Imposible. O casi. Tendrás que tener un doble equipo de escalada, uno adecuado para cada vía, adquirir los conocimientos necesarios para subir por cada uno de ambos lados, etc. Eso ya es bastante difícil de por sí. Pero tú, aún así, quieres hacerlo. Quieres llegar a la cima subiendo por las dos vías.

Solo hay dos maneras de hacerlo. Subes primero por una de las vías, la norte o la sur, la que quieras, y cuando hayas alcanzado la cima por esa ruta, bajas, y empiezas la ascensión por la otra vía. Pero subir por las dos vías a la vez es imposible. Bueno, no totalmente imposible, pero sí bastante absurdo a mi modo de ver. Puedes empezar a subir por la vía Norte, y cuando lleves un tiempo de ascensión te paras, das un rodeo por la ladera y te vas a la cara Sur, y sigues subiendo por allí un trecho, pasado un tiempo vuelves a dar un rodeo a la inversa y continúas por la Norte hacia arriba…y así hasta llegar a la cima.

¿Qué habrá pasado? En primer lugar que cuando tú vayas a llegar a la cima por ese método de las dos vías, tus otros dos compañeros, que han subido todo seguido cada uno por una vía distinta, hará muchísimo tiempo que llegaron a la cima, incluso es posible que llegasen por una, bajasen y volviesen a subir por la otra antes de que tú llegues la primera vez dando tantos rodeos. Y además, lo que es peor, es que habrá muchos trozos de cada una de las dos vías que nunca habrás pisado, que nunca conocerás.

Tú eliges si tu objetivo es llegar a la cima conociendo bien una ruta, o prefieres ir saltando de aquí allá sin conocer nunca nada a fondo.

Según mi experiencia de más de 35 años en las artes marciales, la inmensa mayoría de la gente normal se acerca a un arte marcial por dos motivos fundamentales, uno suele ser porque quiere aprender a defenderse, y el otro suele ser porque es alguien a quien no le atraen los deportes más habituales y busca otro tipo de actividad para llenar su tiempo libre, algo exótico o diferente…

Cuando te metes a practicar un arte marcial tradicional necesitas mucha concentración y mucha práctica para poder entender las “técnicas” y movimientos básicos del estilo, que son algo totalmente ajeno a tu vida hasta ese momento. Eso requiere un gran esfuerzo mental y físico, y una gran capacidad de sacrificio.

Las artes marciales tradicionales necesitan de una etapa de aprendizaje y acondicionamiento bastante larga, dura, y a veces tediosa, sobretodo durante los primeros tiempos -años-, para poder alcanzar un nivel mínimo de conocimientos que te permita poder “conducir” sin tener que pensar; es decir, integrar en tu cuerpo y en tu mente las cosas más básicas, como son las guardias (kamaes), desplazamientos típicos del estilo (arukis y sabakis), métodos de golpeo, etc, etc.

Yo a veces a mis alumnos les pongo también, aparte del de la montaña y los escaladores, el ejemplo del niño y el pastel. Nuestro arte marcial es un gran pastel, y ellos son como niños que desean comerlo. Si intentan comérselo todo de golpe se enfermarán, hay que comerlo poco a poco, un trocito cada día, e irlo saboreando y disfrutando, despacio, lentamente, para que te aproveche.

¿Qué pasa entonces si quieren comerse no solo uno, sino dos o más pasteles de golpe? Es imposible. No lo conseguirán. A menos que sean unos superdotados o dispongan de mucho tiempo libre para dedicarse a ello. Aparte del dinero, etc. Y aún así, será muy complicado que lleguen a obtener resultados aceptables en los dos o tres artes. Sobretodo si son sistemas muy diferentes en su concepción, dinámica, métodos de trabajo, etc.

Hay artes que son más compatibles entre ellas, básicamente porque beben de las mismas fuentes, e incluso porque algunas son como extensiones, especificaciones o partes de la otra. A modo de ejemplo, si practico Bujinkan Budo Taijutsu, ¿es incompatible practicar también una escuela de kenjutsu o de iaido? No, para nada. Si tienes el suficiente tiempo -y dinero etc- para ello, adelante, son totalmente compatibles.

No obstante sería bueno que pensases en cuál es tu objetivo prioritario, puesto que aquí no vale aquello de “divide y vencerás”, sino más bien lo de “quien mucho abarca poco aprieta”.

Ahora bien, practico Bujinkan pero quiero también practicar al mismo tiempo Systema ruso y/o Hung Gar Kung Fu y/o Hapkido… Uf…esto ya es mucho más peliagudo. Son muy incompatibles, tanto en sus terminologías, que sería lo de menos si eres joven, inteligente y despierto, como en sus métodos de entrenamiento, sus armas, su concepción, su estrategia, etc etc.

Otra cosa importante es el grado de implicación. Puedes tener un arte marcial principal y primordial para tí, que practicas digamos 3 veces por semana, intensamente, y otra, compatible, a la cual sólo le dedicas una sesión semanal o cada quince días, ya que únicamente la tienes como refuerzo, como podría ser el caso antes mencionado: Bujinkan + Kenjutsu.

Otra cosa distinta es la gente que lleva muchos años de práctica, que tiene ya una base sólida en un arte, digamos un mínimo de 10 ó 15 años, y entonces decide abrir una nueva vía de estudio y empezar con otro arte. Es como el que decide estudiar una nueva carrera universitaria una vez que ha obtenido el doctorado en otra. Eso para mi es más aceptable, que no digo que sea fácil.

Pero para un novato, para alguien virgen marcialmente, alguien que empieza de cero o no lleva más de  2, 3 ó 5 años de práctica en un arte marcial, empezar con otro arte y mantenerse en los dos, no se lo recomiendo. Acabará teniendo que escoger uno y desterrar el otro. Eso es así en el 95% de los casos.

Has de pensar que esas dos artes son como tus dos hijos, tus dos bebés que acaban de nacer para tí. Los quieres a los dos, les dedicas tiempo y esfuerzo a los dos, los alimentas y los mimas a los dos, y los dos van creciendo, poco a poco, pero van creciendo… No te engañes, llegará un momento, si las artes no son totalmente complementarias y compatibles, en que deberás elegir uno de tus dos hijos para que siga viviendo en tí, y tendrás que matar al otro. ¿Qué triste no? Tener que matar a un hijo para que el otro viva mejor, puesto que ni en tu vida, ni en tu cuerpo, ni en tu mente, hay espacio ni recursos para los dos. Este ejemplo se ve a menudo en la Naturaleza, muchos animales matan alguna de sus crías, las más débiles, para que las otras tengan más posibilidades. Aquí es lo mismo.

Así pues, ¿para qué hacer crecer esos dos bebés? ¿Para luego tener que matar a uno? Es estúpido. ¡Ya no los tengas! Dedícate a uno totalmente, en cuerpo y alma, y en ese podrás progresar y alcanzar tu objetivo, si es que sabes cuál es tu objetivo…

Ahora bien, que lo haces solo por hobby, y porque te sobra el tiempo y el dinero, pero realmente tanto te da hasta donde vas a llegar en tu práctica y en tu profundización… bien, entonces no estamos hablando de lo mismo. Haz lo que quieras con tu vida, pero desde luego gente así es la que yo no quiero como alumno, me sirven para rellenar el dojo, son “pagacuotas” como dice un amigo mío, pero no me gusta perder mi tiempo con ellos, porque sé positivamente que no lo van a aprovechar.

Todo lo que digo lo comento por propia experiencia. A los 16 años, en 1980, empecé a practicar Tae Kwon Do y lo hice en exclusiva durante 7 años. Luego, una vez tuve suficiente Tae Kwon Do, en 1987 decidí cambiar de dieta y me pasé a lo que entonces se llamaba Ninjutsu, a la Bujinkan, ya que buscaba algo más, algo diferente. Y lo encontré.  Practiqué únicamente las artes marciales de la Bujinkan, muy intensamente, durante muchos años, unos 15, sin parar y sin combinar con nada más, el pastel era demasiado grande para querer comer otra cosa… Hacia 2002 ó 2003 empecé a experimentar, de forma esporádica con otras artes y sistemas, que dada la experiencia marcial que ya tenía, me aportaron cosas enriquecedoras, pero siempre sin abandonar mi arte principal, el Budo de la Bujinkan. En 2005 comencé a practicar asidua e intensamente el shurikenjutsu de la escuela Meifu Shinkage Ryu, que complementa perfectamente una faceta que ya se trabaja en la Bujinkan, pero aquí de manera más profunda, siendo algo totalmente compatible, y con lo que sigo actualmente, aunque dedicándole un tanto por ciento de tiempo y esfuerzo muy pequeño en comparación a la Bujinkan.

En 2010 descubrí el Systema ruso, y me enganché creyendo que sería muy positivo para mi progreso marcial puesto que en apariencia no difería demasiado del Taijutsu. A notar que en este punto yo ya llevaba a mis espaldas 30 años de práctica marcial, 23 de ellos en exclusiva con Bujinkan si exceptuamos Meifu. Y sí, Systema me aportó muchas cosas positivas, otra visión, otras vías de trabajo y exploración, nuevas metodologías…pero después de 3 años de práctica combinada de Bujinkan y Systema (+Meifu Shinkage Ryu) tuve que reconocer que me había equivocado, que no era compatible, que no podía comerme los dos pasteles, que debía elegir un sólo camino, el Budo japonés o el Systema ruso.

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A finales de 2013 abandoné Systema y me volví a dedicar en exclusiva al Budo de la Bujinkan, con la excepción de algunas pocas horas al mes a Meifu Shinkage Ryu, algo que es totalmente permeable y compatible.

El motivo es obvio. No tengo vida suficiente -ni recursos- para progresar adecuadamente en ambas cosas. No puedo comérmelo todo. Mi dieta fundamental es el Budo, lo cual no quita que de vez en cuando me permita un caramelo. Por ejemplo hace un par de fines de semana no perdí la ocasión de acudir a un seminario de Systema. Pero es como los jugadores de fútbol profesionales, que por hobby en su tiempo libre van a jugar algún día un partido de golf, o van a una academia de tenis de vez en cuando…pero es sólo eso, es su hobby, su momento relax, su kit kat, pero nada les va a apartar de su arte principal, el fútbol.

Como instructor de Budo, tengo ahora y he tenido en el pasado, alumnos principiantes que intentan complementar el Budo Taijutsu de la Bujinkan con otras artes: Kung Fu, Krav Magá, Systema, Kali filipino, Tai Chi Chuan,etc.

Creo que es un gran error. Pero yo no se lo puedo impedir, y nunca les exigiré que dejen uno para quedarse con el otro, es su vida, que hagan lo que quieran con ella. Sólo puedo aconsejarles. Lo único que les exijo es que quiero saberlo. Si aparte de Bujinkan practican otro arte marcial, quiero saber cuál y con quien. Nada más. Pero no se lo recomiendo.  Mi experiencia me dice que no es compatible ni recomendable, salvo rarísimas excepciones. Como hemos dicho antes, siempre habrá algún superdotado, aunque yo no conozco a nadie que juegue al golf y al fútbol, y obtenga buenos resultados en ambos, no digamos ya ser profesional de los dos deportes, y eso que los dos tratan de meter una pelotita en un lugar concreto…

Mi recomendación es que elijas tu camino, UN CAMINO. Porque tarde o temprano tendrás que elegir, ser bueno en una cosa, o mediocre o malo en varias.

Dani Esteban -Kôryu-

Estudiante y profesor de Budo Taijutsu

 

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Togakure Ryû Ninpô (+clip)

15 02 2016

Togakure Ryu, la Escuela de la Puerta Escondida, es quizás la escuela más emblemática de la Bujinkan para la gran mayoría de practicantes. Es nuestra escuela de Ninjutsu/Ninpo por excelencia, y una de las más conocidas y reconocidas en el mundo entero.

Este sistema de ninjutsu fue fundado por Daisuke Nishina, un joven vasallo de las fuerzas de Kiso Yoshinaka, antes llamado Shima Kosanta Minamoto no Kanesada, y más tarde conocido como Daisuke Togakure, al cambiar su nombre por el de la zona montañosa donde se estableció posteriormente, hoy día llamada Togakushi,  a finales del siglo XII. El sistema fue desarrollado a partir de diferentes artes marciales y estrategias aprendidas de un erudito taoísta con el que convivió y del que se convirtió en discípulo, Kagakure Doshi, con el que tras una serie de peripecias, se vió forzado a huir y ocultarse en las montañas de la zona de Iga, donde desarrolló los fundamentos del sistema que desembocaría más tarde en una de las escuelas de ninjutsu más antiguas todavía existentes. Las técnicas y habilidades de la Togakure Ryu también tuvieron una gran influencia en el resto de escuelas ninja del pasado.

Los secretos de este ryu llegaron a formar parte de las habilidades de muchos ninjas famosos de la época, entre ellos Sandayu Momochi. La escuela fue dirigida en un tiempo por la familia Hattori, uno de los clanes ninja más famosos de la historia, y acabó siendo liderada por el clan Toda, al cual pertenecía Masamitsu Toda, 32º Sôke y maestro de Toshitsugu Takamatsu Sensei, el maestro de nuestro actual Sôke, Masaaki Hatsumi, 34º Sôke de la escuela.

Soke_Katana

Las necesidades del Ninja o Shinobi para el combate cuerpo a cuerpo eran únicas y muy diferentes a las del resto de bushi (guerreros). Debían incluir entrenamiento de resistencia, movimientos silenciosos e invisibles, técnicas especiales de escalada y equitación, formas no convencionales de natación, supervivencia en cualquier circunstancia, técnicas de disfraces y conocimientos de arquitectura, astronomía, geografía, meteorología, conocimientos de venenos, técnicas de hipnosis, fundamentos de medicina, manejo del fuego y también conocimientos de artes cortesanas tales como la música, el canto y el baile. Todos estos conocimientos pertenecían a la formación de un ninja de este clan.

Obviamente, no todos los ninjas del clan dominaban al completo todos y cada uno de estos campos, sino que había especialistas en cada uno de ellos, que eran los seleccionados para realizar una u otra misión dependiendo de las características de la misma, si bien, todos los miembros de la escuela debían aplicarse en dominar lo mejor posible todos y cada uno de dichos conocimientos, pues nunca sabían cuando se verían en la necesidad de utilizarlos. Fallar en uno de ellos podía conllevar al fracaso de la misión encomendada.

La conclusión con éxito de la misión era siempre la más alta prioridad para un ninja, y el riesgo de resultar herido o muerto durante una lucha “innecesaria” era simplemente demasiado grande, por lo cual el ninja siempre prefería evitar el combate cuerpo a cuerpo a menos que éste fuese inevitable; e incluso en estos casos, el ninja atrapado prefería aún trabajar con la distracción y la confusión, huir arrojando polvos cegadores, lanzando shuriken o cualquier otro objeto que pudiera tener a mano, antes que entrar en combate a pecho descubierto contra un avezado guerrero.

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Contrariamente a lo que nos muestran las películas de hoy día, los ninjas de la época no iban vestidos de negro. En aquel tiempo conseguir un tinte de color negro intenso no era fácil, además de no ser el color más apropiado para camuflarse en el entorno, ni aun de noche. El color rojo oscuro o el azul índigo eran los más usados para estos menesteres. También usaban trajes reversibles, con diferente color interior y exterior para poder cambiarse adecuadamente según la circunstancia. Por ejemplo, blanco para nieve y marrones y verdes para el bosque. También se ha demostrado históricamente que utilizaron cotas de malla usadas tanto por encima como por debajo de la ropa. Contrariamente a las usadas por los caballeros medievales europeos, las versiones japonesas eran de una estructura mucho más fina y por lo tanto más ligeras.

Tampoco era demasiado frecuente el uso de capuchas, aunque a veces sí solían enmascararse, pero preferían dejar siempre nariz y oídos libres para poder respirar y oír mejor. A veces usaban grotescas máscaras de demonios con el fin de intimidar a los oponentes supersticiosos.

Las grandes directrices de la escuela son:

  • La violencia debe ser evitada
  • Ninpo y Bujutsu son uno
  • Sólo tomarás la espada para alcanzar la paz, proteger a tu país, a tu familia y a la Naturaleza.

Hatsumi Sensei dice: “Con el fin de poder aplicar las estrategias del cielo, la tierra y los seres humanos con sensatez, el Ninja debe ser uno con el universo y debe encarnar la esencia de las flores y el bambú. Él debe saber cuándo tiene que doblarse con el viento y cuando no. Tiene que convertirse en el vacío mismo.

En caso de que alguien nos pregunte si hay algo así como técnicas básicas de Ninjutsu contestaremos con un no. En caso de que alguien pregunte si él está realizando correctamente las técnicas de una manera u otra, le contestaremos que no hay una forma correcta ni un camino equivocado. Las técnicas básicas del Ninjutsu descritas por nosotros son sólo una forma de realización de la condición humana, de tal forma que uno atraviesa el camino hacia la iluminación.”

El Taijutsu de Togakure Ryû Ninpô se estructura en 3 niveles:

  • Taijutstu Ukemi Gata
  • Shinobi Gaeshi Gata
  • Santô Tonkô no Kata

Cada una de estas formas sin armas pueden (y deben) también ponerse en práctica con armas. En Japón, algunas de estas formas se enseñan solamente con Shukô o con Shinobi katana. Hay otra área de estudio también muy importante, el Gotonpo: formas de escape de los cinco elementos que incluyen, entre otras técnicas, el movimiento en el agua y la natación.

Hatsumi Sensei explicó hace muchos años que en los primeros tiempos hacía que sus alumnos de entonces, sólo japoneses por aquel entonces, pusieran en práctica estas habilidades de igual forma que Takamatsu Sensei lo había hecho con él. Y como parte de su entrenamiento en Ninpo les encomendaba misiones a realizar, tales como infiltrarse tanto de noche como de día en algún lugar privado y vigilado, como un club de golf o una fábrica, donde previamente él, en connivencia con alguien del interior, había ocultado un objeto o unos documentos, que sus ninjas debían recuperar sin ser vistos ni notados, o debían conseguir algún objetivo concreto.

Los Kata de Togakure Ryu no describen técnicas en sí mismas, sino más bien diferentes situaciones para las cuales se deben entrenar diferentes soluciones. Son más bien como manuales de ninpo en sí mismas, encerrando muchos de los conocimientos secretos de la escuela en formas aparentemente absurdas. Dado que más importante que la técnica en sí es la sensación de movimiento y el sentido de la diversidad y de las diferentes posibilidades que ofrece el Ninpo, así como la comprensión de los principios del movimiento, el enfoque y la aproximación, el ritmo, el engaño y la distancia y el timming. Todos los Kata (y sus Henka) pueden y deben ser entrenados con y sin el uso de armas, tanto por parte del Tori como del Uke o de ambos a la vez.

Las posiciones del cuerpo de Togakure Ryu son todas muy bajas y amplias, los movimientos se basan en el terreno y el suelo y al mismo tiempo son muy libres. Togakure Ryu es muy eficaz en Koppojutsu con ataques directos a los huesos y las articulaciones. Las técnicas de golpeo, como por ejemplo Ura Shutô, no entran en arco, sino de forma recta y alargada hasta el objetivo, al igual que las luxaciones.

Como su propio nombre indica, la escuela muestra en su trabajo de taijutsu el principio de la “puerta oculta”. “Abre la puerta y ciérrala de nuevo” y “Trabajar sobre las 9 puertas” significa posicionar el propio cuerpo, así como los brazos y las piernas y articulaciones de nuestros oponentes de tal manera que somos capaces de atacar sin obstáculos (abrir la puerta), y al mismo tiempo, obstaculizar a nuestro oponente a ser capaz de hacer algo (cerrar la puerta).

La tradición marcial de la escuela Togakure consta de 18 disciplinas agrupadas bajo el nombre ya moderno de Ninja Jûhakkei:

  • Seishin Teki Kyôyô (Refinamiento espititual)
  • Taijutsu (Técnicas del cuerpo para el combate)
  • Ninja Ken o Shinobi katana (Técnicas de espada específicas)
  • Bojutsu (Manejo de bastones de diferentes medidas y grosores)
  • Shurikenjutsu (Lanzamiento de dardos y hojas)
  • Sojutsu o Yarijutsu (Lanza de combate)
  • Naginatajutsu (Técnicas con alabarda de combate)
  • Kyoketsu Shogue/Kusarigama jutsu (Armas con cadena y/o cuerda, con diferentes hojas o ganchos y pesos o anillos de metal en el extremo de la cadena o cuerda)
  • Kayakujutsu (Aplicaciones con fuego y explosivos)
  • Hensojutsu (Arte del disfraz y la personificación)
  • Shinobi Iri (Métodos de infiltración sigilosa)
  • Bajutsu (Equitación de combate)
  • Sui Ren (Habilidades en medio acuático)
  • Bô Ryaku (Estrategia militar)
  • Intonjutsu (Técnicas de ocultación)
  • Chô Hô (Métodos de espionaje)
  • Ten Mon (Meteorología)
  • Chi Mon (Geografía)

Aparte de estas 18 áreas fundamentales de entrenamiento existen también en la escuela los llamados 3 secretos (Sanpô Hiden), exclusivos de este Ryu:

  • Shinodake: Un tubo de bambú que se usa para respirar bajo la superficie del agua. También podía ser utilizado como cerbatana.
  • Senban / Teppan: Shuriken de 4 puntas con agujero cuadrado en el centro / Plancha de metal de diferentes usos
  • Shuko/Tekagi y Ashikos: Guanteletes con púas para las manos / Garras metálicas para los pies.

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Por último, y no menos importante, la manipulación de las percepciones del adversario a través del engaño, y la tergiversación de los conceptos de verdad y falsedad, Kyojitsu Tenkan Ho, es otra de las particulares habilidades de esta fantástica escuela.

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A continuación os dejo un pequeño videoclip de parte del trabajo realizado la semana pasada en nuestro dojo, trabajo de taijutsu basado en la escuela Togakure Ryu, nivel Santo Tonko no Kata, sobre los katas Hidari Kata Ude Ton Sou Gata y Migi Te Kubi Sugi Ton Sou Gata:

 

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