La verdad histórica del maestro de la espada Miyamoto Musashi y su obra escrita

15 07 2019

copia manuscrita del Libro de los cinco anillos, realizada por uno de los discípulos directos de Musashi. Se desconoce si se ha conservado algún original. (Colección del Museo Eisei Bunko)

Artículo original de Uozumi Takashi, Profesor de la Universidad Abierta de Japón desde 2014. Nacido en Hyōgo en 1953. Experto en pensamiento japonés, pensamiento existencial y cultura corporal. Tras cursar un doctorado en la Universidad de Tokio, enseñó en la Universidad Internacional de Budō de Katsuura (Japón). Ha estudiado la figura histórica del maestro de la espada Miyamoto Musashi, que había quedado alterada por leyendas, novelas y otras formas de ficción, para lo que ha examinado documentos históricos e interpretado el Libro de los cinco anillos, obra del famoso espadachín. Entre sus obras destacan Miyamoto Musashi: nihonjin no michi (“Miyamoto Musashi: el camino del japonés”; Perikansha, 2002), Miyamoto Musashi (Iwanami Shinsho, 2008), Tetsugaku, shisō wo ima kangaeru (“Filosofía y pensamiento, reflexiones de hoy”; Hōsō Daigaku Kyōiku Shinkōkai, 2016) y Bungaku, geijutsu, budō kara miru Nihon bunka (“La cultura japonesa en su literatura y sus artes plásticas y marciales”; ídem, 2019).

La verdad histórica del maestro de la espada Miyamoto Musashi y su obra escrita

Miyamoto Musashi fue un mítico maestro de la espada de principios del periodo Edo. A lo largo de su vida se batió en duelo a muerte más de 60 veces, sin conocer la derrota. En sus últimos años completó su Libro de los cinco anillos, considerado la cima de literatura japonesa sobre el arte de la espada.

Con las traducciones a numerosos idiomas de obras como el Libro de los cinco anillos(Gorin-no-sho) o Miyamoto Musashi, esta última de Yoshikawa Eiji, Musashi se ha hecho famoso en todo el mundo. Sin embargo, la imagen que nos transmiten las novelas y películas, la de un rōnin (samurái errante, sin señor) y maestro de la espada que protagoniza duelos a muerte, es una ficción que parte de una biografía escrita 130 años después de su muerte. Como contrapunto, presentaré aquí la figura real de Musashi tal y como nos la revela la investigación histórica. En cuanto a su pensamiento, lo expondré ciñéndome al contenido de los cinco capítulos de que consta el Libro de los cinco anillos.

Un guerrero a caballo entre dos eras

Miyamoto Musashi terminó de escribir Libro de los cinco anillos poco antes de morir, sobre la base de sus escritos juveniles que ya había modificado una vez previamente. Además de esta obra, conservamos de Musashi dos cartas dirigidas a un señor feudal, unos diez dibujos a tinta (por incluir solo aquellos cuya autoría no se discute), una espada de madera y un guardamano que él mismo facturó, así como algunos otros objetos. Disponemos, además, de algunos documentos dejados por su hijo adoptivo y sus discípulos, y otros conservados en los señoríos con los que mantuvo alguna relación. El estudio de todos estos materiales nos presenta un panorama bastante claro de cómo fue su vida.

Nació en 1582 y murió en 1645. La de su nacimiento fue una época de continuas batallas en todo Japón que culminó con la unificación del país; la de su muerte, la época en que se establece y consolida el shogunato de Edo. La vida de Musashi puede dividirse en cuatro etapas que están íntimamente ligadas a la evolución histórica de Japón, por lo que las expondremos aquí en su contexto histórico.

La primera etapa es de formación y se extiende hasta que Musashi cumple los 20 años. En este periodo, la sociedad japonesa se unificó y se formó el orden que caracterizaría al Japón de la Edad Moderna (siglos XVI-XIX).

La segunda abarca desde la llegada de Musashi a la capital, a los 21 años, hasta que concluye su adiestramiento como guerrero, hacia los 29 años. Si bien la batalla de Sekigahara (1600) fue decisiva para la formación del shogunato de los Tokugawa, los años subsiguientes fueron también muy convulsos, debido a la resistencia ofrecida por los supervivientes del anterior régimen.

La tercera etapa va de los 30 a los 59 años y es el periodo en que Musashi, el servicio de diversos señores, se implica en una búsqueda de la filosofía de la espada. Durante el mismo, su hijo adoptivo Iori se convirtió en vasallo principal de un señor feudal. El Sitio de Osaka decidió definitivamente la suerte del país, con el establecimiento de un sistema shogunal que englobó a todos los feudos o señoríos del país.

En la cuarta etapa, pasados ya los 60 años, Musashi condensa su experiencia vital en Libro de los cinco anillos. Un joven shōgun y algunos daimyō igualmente jóvenes, que no conocieron la época de enfrentamientos bélicos, tomaron el relevo en la política.

Miyamoto Musashi, sentado (colección del Museo Prefectural de Bellas Artes de Kumamoto). Es una representación del periodo Edo (1603-1868), de autor desconocido.

Miyamoto Musashi, sentado (colección del Museo Prefectural de Bellas Artes de Kumamoto). Es una representación del periodo Edo (1603-1868), de autor desconocido.

Una vida de profundización en la senda del samurái

En el Libro de los cinco anillos, Musashi se identifica como “un samurái oriundo de Harima”. Según documentos dejados por Iori, aunque Musashi nació en una familia de samuráis asentada en las cercanías del castillo de Himeji, esta familia se posicionó en el bando que resultaría perdedor durante el proceso de unificación del país, lo que explicaría que siendo joven fuera adoptado por Miyamoto Munisai, samurái de Okayama. Con este, que por su valía había recibido del shogunato de Ashikaga el sobrenombre de Tenka Musō (“Sin igual bajo el cielo”), aprendió Musashi el arte de la espada, aprendizaje que dio su primer fruto muy tempranamente, pues ya a los 13 años salió airoso de su primer enfrentamiento con un contrincante de fama.

Tras la batalla de Sekigahara, Musashi marchó a la capital, donde, según se dice, derrotó al espadachín más destacado de la época. Indagando en la historia, descubrimos que ya a los 24 años había escrito el Heidōkyō (literalmente, “Espejo del Camino del Guerrero”, una guía articulada en 28 principios o reglas, y también había instaurado ya su propia escuela (doctrina) de armas, que denominó Enmeiryū o Enmyōryū. Luego, Musashi recorrió con su espada todo el país batiéndose y saliendo victorioso en más de 60 duelos a muerte, todo ello antes de cumplir los 30 años. El último de estos duelos, sostenido con el también legendario Kojirō, es muy famoso. Los guerreros se citaron en una isla desierta. El detalle de que Musashi se retrasó no tiene fundamento. Al parecer, Kojirō se presentó con una espada de más de tres shaku (unos 91 centímetros) de longitud, pero Musashi lo venció usando una espada de madera todavía más larga.

Musashi siguió adentrándose en el camino de la espada después de llegar a la treintena. Hacia los 50 años, lo había dominado, según asegura en el Libro de los cinco anillos. Si repasamos lo que hizo durante este periodo, descubriremos registros que prueban que Musashi formó parte de las huestes de uno de los daimyō que se alineó en el bando de Tokugawa en el citado Sitio de Osaka. Este ocurrió en 1615, cuando Musashi tenía 34 años de edad. Dos años más tarde, fue acogido en el feudo de Himiji, cuyo clan dominante acababa de tomar el castillo homónimo. Allí no sirvió como kashin (vasallo) sino como kyakubun (samurái externo o invitado), una posición que le daba mayor libertad, e instruyó en el arte de la espada a los hijos del señor y a otras personas de alto rango. Desde esta época, Musashi se interesó por la parte más teórica de su profesión y probó también su pericia en el dibujo a tinta.

Koboku meigeki-zu (“Alcaudón canta en la rama seca”), dibujo a tinta de Miyamoto Musashi (colección del Museo de Arte Conmemorativo Kuboso, de Izumi). En su Libro de los cinco anillos, Musashi sostiene que el dibujo y otras disciplinas artísticas son también medios para ejercitarse en el arte de la espada.

Koboku meigeki-zu (“Alcaudón canta en la rama seca”), dibujo a tinta de Miyamoto Musashi (colección del Museo de Arte Conmemorativo Kuboso, de Izumi). En su Libro de los cinco anillos, Musashi sostiene que el dibujo y otras disciplinas artísticas son también medios para ejercitarse en el arte de la espada.

Nueve años después, murió a causa de una enfermedad el primogénito del señor feudal a quien Musashi había formado. Con tal motivo, Musashi pasó de nuevo como kyakubun al feudo vecino de Akashi, al que previamente había enviado a su hijo adoptivo Iori. La relación de Musashi con este otro feudo venía de años atrás, pues había colaborado ya en la construcción de la ciudad formada alrededor de su castillo. Iori se convirtió en uno de los karō (vasallos mayores) de Akashi cinco años después, cuando solo tenía 20 años, ascenso en el cual no debieron de influir poco los méritos y hazañas de su padre adoptivo. Al año siguiente el clan de los Akashi pasó a ocupar el dominio de Kokura, en Kyūshū, y Musashi y su hijo lo siguieron a su nuevo destino. Cinco años después los ejércitos de los señores feudales de Kyūshū fueron movilizados en masa para sofocar la revuelta de Shimabara. Como comandante de las fuerzas de Kokura, Iori tuvo una destacada actuación, que lo encumbró hasta la posición de hittō karō (karō principal o primer karō).

En 1640, a los 59 años, Musashi inició una nueva andadura, esta vez como kyakubun del feudo de Kumamoto, también en Kyūshū. Un año después produjo una nueva versión de su libro, articulado esta vez en 35 normas, que ofreció a su señor, pero este murió apenas un mes después. Por eso, pasados otros dos años, Musashi comenzó a escribir su Libro de los cinco anillos, que dedicó al nuevo amo y a los karō del feudo. Lo concluyó año y medio después, una semana antes de morir. El Libro de los cinco anillos expone la filosofía vital del bushi o guerrero, centrándola en su proceso de adiestramiento en el manejo de la espada.

(*1) El libro titulado Nitenki, publicado por Toyota Kagehide en 1776. Niten es el nombre por el que fue conocido Miyamoto Musashi. El libro sirve un pormenorizado relato del duelo sostenido en la isla de Ganryū, pero si analizamos el relato descubriremos que este libro, pese a su planta de biografía histórica, es una obra de ficción confeccionada a partir de leyendas orales y anécdotas recogidas por otros autores hasta el momento de su publicación.

A la búsqueda de una visión universal

Esta obra está perfectamente estructurada en cinco partes o “anillos” inspirados en cada uno de los cinco elementos de la naturaleza: tierra, agua, fuego, aire y vacío.

En el Capítulo de la Tierra, se explica a grandes rasgos qué camino ha de seguir el guerrero.

El guerrero puede serlo a título individual o como general, al frente de una gran tropa. Habrá de adiestrarse para saber cómo luchar y estudiar también las tácticas de batalla. Su formación deberá estar orientada a ser útil siempre y en todo lugar. Puesto que el bushi porta dos espadas, en previsión de su participación en una batalla real, deberá portarlas también durante su adiestramiento. Además de la espada, deberá conocer también las características de la lanza, la naginata, el arco y las flechas, además de las armas de fuego, y saber servirse convenientemente de ellas en el combate. El general deberá juzgar la competencia de sus subordinados y utilizar al hombre más indicado para cada posición o función. Para recorrer su camino, el bushi deberá adiestrarse rechazando cualquier pensamiento impuro. Deberá también ampliar su campo practicando diversas artes y emplearse en diversos oficios para tener un buen conocimiento de la sociedad, sin por ello dejar de tener una clara visión de lo que todo ello puede reportarle o quitarle, y salvaguardando siempre la autonomía de su juicio. Habrá de tener muy en cuenta todo lo que escapa al ojo y considerar con cuidado el menor indicio, concentrarse en su adiestramiento y evitar siempre las acciones inútiles. Son enseñanzas que podrían ser aplicadas a cualquier campo.

El Capítulo del Agua expone la teoría del manejo de la espada, núcleo del adiestramiento del guerrero.

En primer lugar, nos habla de la disposición de ánimo, la posición de combate y la mirada, tres aspectos fundamentales del arte del que trata. Pero insiste también en que para poder entrar en acción inmediatamente y sin caer en descuidos es importante adiestrarse partiendo de la propia vida diaria. Las formas de empuñar la espada larga son cinco (alta, media, baja, lateral izquierda y lateral derecha) y el bushi habrá de buscar siempre la que le permitan herir al adversario con más facilidad. Procurará adquirir una técnica que le permita blandir la espada desde la posición inicial con la mayor sencillez. Para desarrollar la destreza, habrá de practicar las cinco posiciones de partida, pero no confiarse a fórmulas establecidas, sino posicionarse ante cada adversario de la forma que sea más fácil llegar él aguzando los sentidos y buscando la auto superación. Teniendo siempre en mente que hoy debe ser mejor que ayer, mañana vencer al rival débil y pasado mañana al fuerte, persistirá en el adiestramiento tantos días como sea necesario. Se trata, pues, de entrenarse aspirando a adquirir una técnica más depurada, e ir curtiéndose acumulando experiencias a lo largo de los años.

El Capítulo del Fuego trata de la teoría del combate.

Para empezar, el bushi luchará utilizando en beneficio propio y perjuicio del adversario todas las condiciones que presente el campo de batalla, para lo que habrá de examinarlo bien en todos los aspectos, desde el ángulo en que incide la luz hasta las irregularidades del terreno. Deberá también conocer bien al enemigo, para impedir que aproveche sus fortalezas y atacar mejor sus puntos débiles. Una vez controlada la técnica del adversario, habrá de saber prever sus movimientos para tener siempre preparada una respuesta instantánea y abortar así sus ataques. Irá derrotándolo obligándolo a moverse y sacando partido de sus movimientos. La lucha es también psicológica y el bushi deberá conseguir sumir al adversario en la duda, alterar su equilibrio mental y cuando este muestre su debilidad, vencerlo con un rápido ataque. Cuando el combate es múltiple también tendrá que moverse tomando la iniciativa y atacar cuando dos o más enemigos convergen en un mismo punto. Si la estrategia falla dos veces, a la tercera deberá probar otra forma de ataque. Este deberá ser tan esmerado como audaz. El bushi no bajará la guardia nunca hasta que la victoria sea suya.

El Capítulo del Aire señala los errores de otras escuelas y se reafirma en el camino correcto.

Deberán buscarse principios que funcionen en cualquier situación. No hay que obsesionarse demasiado con las posiciones de partida ni con ninguna otra fórmula “externa” de las aprendidas en los entrenamientos, sino posicionarse ante el adversario de la forma más práctica en cada situación y saber aprovechar todo lo que la espada da de sí. Musashi rechaza las “fórmulas secretas” transmitidas e invita a enseñar sin depender de métodos. Hace hincapié en la necesidad de que, quien aprende, lo haga comprendiendo y asimilando con facilidad. Musashi propugna una enseñanza consistente en mostrar el camino correcto considerando la capacidad de comprensión de cada discípulo, haciendo que se deshaga de sus manías o propensiones y de sus creencias gratuitas para que sea él mismo quien acabe viviendo como un verdadero guerrero, libre ya de toda vacilación.

En el Capítulo del Vacío se explica cómo avanzar en el camino de la espada y cuál es su forma más elevada o perfecta de dominio.

Puesto que las variadas formas de error existentes son todas producto de creencias injustificadas, es importante seguir observándose permanentemente a sí mismo y percatándose del “vacío”. Si uno continúa mejorando su técnica y curtiéndose en cuerpo y alma, con perseverancia llegará a un punto en el que todo es luz, en el que no hay ni sombra de duda. Eso es lo que Musashi llama “el vacío verdadero”.

En su juventud, Musashi salió vencedor de muchos duelos a muerte, pero persiguió siempre lo más amplio y universal, eliminando lo superfluo y tratando de conseguir la forma más efectiva y racional. El Libro de los cinco anillos, que es el legado que ha dejado a la posteridad tras haber alcanzado el dominio total de este arte, muestra cómo debe vivir un verdadero bushi sobre la base de lo aprendido en el entrenamiento, pero al mismo tiempo logra transmitir lo más esencial de la profesión del samurái, un mensaje que ha resistido el paso del tiempo y que sigue vivo hoy, casi cuatro siglos después de su muerte.

 

Anuncios




La Hakama, el pantalón samurai

8 07 2019

Artículo original de Darío Britez. Al final del post encontrarás el enlace al mismo.

Ante todo, ¿Que es un Hakama?

El Hakama (袴) es una especie de pantalón abombado con pliegues, similar a una falda, que vestían los nobles en el antiguo Japón. Esta prenda era principalmente un distintivo de los guerreros samuráis, quienes comenzaron a usarla para protegerse las piernas al montar a caballo entre arbustos y malezas.

Ilustración: Irasutoya

Desde los inicios siempre fue una prenda que marcaba cierta jerarquía, así que era exclusiva de la clases altas, aunque con el paso del tiempo también comenzó a ser usada por la gente común en un gran variedad de ámbitos.

¿Quienes lo usan hoy en día?

Hoy en día el hakama es una de las prendas más usadas por los practicantes de distintas artes tradicionales de Japón, pero en especial lo podemos ver con mucha frecuencia en el mundo de las artes marciales, en disciplinas como Aikidō, Kendō, Iaidō y Kyūdō entre otras. De hecho, quizás conozcas el hakama por alguna de estas artes.

Pero además, el hakama es parte de la vestimenta formal masculina, que se usa muchas situaciones especiales, como por ejemplo bodas, graduaciones y bautismos. Este tipo de vestimenta se llama “Montsuki” (紋付) y consiste de un kimono con el emblema familiar de la persona, un hakama a rayas y una chaqueta llamada “haori”.

Montsuki – Ilustración: Irasutoya

¿Quienes más usan hakama en Japón?

Además de los artistas marciales, quienes suelen usar hakama para realizar sus disciplinas son:

  • Forjadores de katanas ⚔️
  • Practicantes de caligrafía japonesa 🎨
  • Jugadores de shogi (ajedrez japonés) ♟️
  • Humoristas tradicionales 😁
  • Sacerdotisas shintoístas 🏯
  • Actores de teatro kabuki y Noh 👘
  • Músicos 🎻

…Así como muchas otras personas que se especializan en algún oficio o arte tradicional.

Tipos de Hakama

Hay hakamas para todos los gustos y ocasiones, pero en general se dividen en dos clases: los “Umanobori hakama” (pantalón para montar a caballo) y “Andon hakama” (pantalón linterna).

Los “Umanobori hakama” vienen a ser los que tienen una separación para las piernas, por lo que se colocan como un pantalón. Luego los “Andon hakama” son aquellos que no tienen ninguna separación al estilo pantalón, y se colocan de la misma forma que una falda. Estos últimos son los que más suelen usar las mujeres, de hecho las Miko (sacerdotisas japonesas) acostumbran a usar hakamas rojos de este estilo.

A todo esto, también existen distintos tipos de hakamas que se usan o usaban para una gran variedad de fines. Veamos algunos de ellos:

  • Tattsuke: Un hakama de uso común en el antiguo Japón. No era nada ancho, y estaba bien sujetado en las pantorrillas, por lo que a simple vista se veía como un pantalón normal. Lo usaban los samuráis, pero debido a su comodidad también llegó a usarse por granjeros, artesanos y pescadores. Este hakama también era muy usado por los ninjas de Iga, y es por eso que algunos lo llamaban “Igabakama”.
  • Karusan: Los hakamas karusan son mucho menos anchos, muy parecidos a un pantalón. Se originaron durante el periodo del comercio Nanban alrededor del año 1500, época en que llegaban los primeros portugueses a Japón. Y estos mismos portugueses son los que les dieron nombre a este hakama, ya que “Karusan” es un extranjerismo de la época, que viene del portugués “calção” (pantalón corto).
  • Uenobakama: Uenobakama era un hakama que usaban los aristócratas de la Corte Imperial durante el periodo Heian (799 – 1185). Se trata de una falda-pantalón que se colocaba encima de un complejo atuendo llamado “Sokutai”, que por cierto, también utilizaba el emperador. Estas vestimentas son muy similares a las que usan para jugar Kemari, el juego típico de aquellos tiempos.
  • Nagabakama: Estos hakamas son de las más peculiares, ya que tienen la característica de ser bastante largos, por lo que en broma podríamos decir que son un perfecto limpiador de suelos al caminar 😜 . Los usaban los señores feudales y algunos nobles en el antiguo Japón. El Nagabakama era considerado como una prenda que solamente personas de gran estatus debían llevar.
  • Budō hakama: Esta es la forma genérica que se usa para llamar a todos los pantalones hakama que se usan para practicar artes marciales. Suelen ser de color negro, azul o gris, y dependiendo de la disciplina para la que se use su tela puede ser más o menos gruesa.
Foto: L’oeil étranger (CC BY) on flickr

Datos curiosos sobre la hakama

Y ya que estamos en el tema, a continuación te contaré algunos datos curiosos sobre esta prenda tan característica de las vestimentas tradicionales de Japón. 😉

Uniforme escolar del periodo Meiji

En el periodo Meiji (1868-1912) se decidió que todos los estudiantes debían vestir un hakama para ir a la escuela. Tanto niñas como niños usaban un hakama a modo de uniforme escolar. ¡Hasta los profesores usaban hakama! Y por eso que hoy en día los estudiantes en Japón visten esta prenda en las ceremonias de graduación.

El doblado del Hakama

Cuando practicaba aikidō a los 16 años, una de las cosas que más me llamaban la atención es cómo el profesor doblaba su hakama con paciencia y dedicación. Pues esta prenda no se puede guardar como uno quiera o tirarla dentro de la mochila como un mero pantalón de gimnasia, sino que hay que acomodar sus plieges y cintas siguiendo un orden específico con paciencia y cierta respetuosidad.

El origen de la palabra Hakama

Y si hablamos de curiosidades, no puedo dejar de incluir alguna referencia al idioma japonés. 🙂

Se cree que la palabra “hakama” viene de la expresión “haku mo” (穿く裳 ). “Haku” es el verbo “poner / vestir” y “mo” viene a ser un tipo de falda que usaban las mujeres japonesas en la antigüedad. Por lo tanto “haku mo” significa “Falda para vestír”. Hoy en día se cree que esa expresión es la que le dio origen a la palabra “Hakama”.

Foto: MIKI Yoshihito (CC BY) on Flickr

Conclusión

El hakama tiene mucho más significado del que podemos imaginar. Más allá de que a primera vista pueda parecer que es simplemente una prenda para practicar artes marciales, la realidad es que el hakama es todo un símbolo característico de la identidad cultural de Japón.

Artículo original de Darío Britez





Una página al azar… (del libro Understand, Good, Play!) – II

3 07 2019

Abro una página al azar del libro Understand, Good, Play! , publicado en el año 2001, y leo…

Capitulo XIII

SOBRE  LAS  ARMAS

(Extracto)

“Si puedes hacer sólo Taijutsu, pero no puedes usar las armas, entonces no entiendes nada. El Taijutsu representa el primer tercio de lo que existe. Usar las armas como parte natural de tu Taijutsu representa el segundo tercio…”

“Takamatsu Sensei me dijo una vez, “no hay necesidad para que conviertas tus manos en armas endurecidas como las mías (haciendo cosas tales como arrancar la corteza de los árboles). Simplemente puedes usar lo que esté alrededor tuyo en la vida cotidiana.”

“Tú necesitas convertirte en el arma. Usa las características del arma a tu favor.”

“Tienes que usar un arma como si fuera parte de tu cuerpo. Aquellos que usan armas en realidad son cobardes de corazón- dependen del arma más que de ellos mismos.”

“Muévete con un arma como si no la tuvieras.”

“Es muy importante extraer tu arma mientras caminas. Es lo mismo para las espadas, pistolas, cuchillo, etcétera.

“No necesito enseñarte cómo atar a una persona. Si tienes buen Taijutsu serás capaz de atar a cualquiera.”

“Necesitas atar completamente a tu oponente para que no pueda escapar. Un ejemplo de esto es una serpiente, que fascina a su presa con los ojos mientras la envuelve.”

“No estoy solamente enseñando el movimiento de Taijutsu. Con el Happô Biken, tienes que entender esta conexión entre el Taijutsu y cualquier arma existente. Todo es lo mismo. Tienes que aprender a unir todo con un lazo.”

“¿Por qué crees que estoy enseñando la cuerda? Es porque el Taijutsu está todo conectado en una línea. El Taijutsu no está separado en muchos trozos pequeños y alineados. Una línea continua une todo junto.”

“Necesitas convertirte en una cuerda, moviéndote de lado a lado.”

“Debes ser como una cuerda que cede un poco. A veces estás en reposo y otras veces eres elástico.”

“Si vas de inmediato a por la asfixia con la cuerda, eso muestra lo poco habilidoso que eres. En lugar de ello deberías atar a tu oponente sin atarlo. Eso es un signo de habilidad.”

“Debes aprender a permitir que tus oponentes se enreden a sí mismos en tu cuerda. No te apresures. No fuerces las cosas. Simplemente deja que ocurra.”

“Todo es diferente, pero todo es lo mismo. Por favor intenta encontrar lo común en todos los movimientos de nuestro arte. Esta técnica podría ser aplicada con la misma efectividad con una pistola, shuriken, espada… lo que sea. Todo es lo mismo.”

“Hablé por teléfono con el señor Hino el otro día. Discutimos el hecho de que muy pocos artistas marciales estudian el origen de sus armas. La gente olvida que las armas comenzaron en la Edad de Piedra, y entonces evolucionaron en la Edad de los Metales. Este próximo siglo, sin embargo, cambiará aún más con las armas siendo fabricadas de otros materiales. Las armas del futuro no estarán hechas de piedra o metal. La alta tecnología y los ordenadores también serán usados como armas. O las armas serán fabricadas de materiales de los que aún no hemos oído hablar. Esto representará otro paso en el desarrollo de la guerra. Un artista marcial debe cambiar con los nuevos tiempos y con el arsenal de armas de los nuevos tiempos. Esta forma de pensar debe volverse parte de tu subconsciente. Uno no debe olvidar estas tres etapas del cambio de las armas. En el próximo siglo de seguro comenzará una nueva etapa.”

 

El libro, que estaba descatalogado y a precios exorbitantes en ejemplares de segunda mano ha sido reeditado en lo que parece una muy corta tirada y aún quedan algunos ejemplares a 45$. En Amazon. Clic aquí para adquirirlo

Artículo relacionado y lectura recomendada: Revisitando el libro Understand? Good. Play!





“Alta costura” samurai. Kabutos…

27 06 2019

¿Cómo te vestirías para bailar con la muerte? Si eras un samurai de alto rango del siglo XIV, tendrías que ir a la batalla con un kabuto (casco) que suscitase una visión ferozmente maximalista. Estas increíbles creaciones variaron en forma y detalle según el propietario y la era, pero siempre fueron grandes, deslumbrantes y de gran importancia en el campo de batalla. Como reliquias marciales, los historiadores los han buscado para rastrear la estética de la guerra en Japón. Y como amantes de todas las cosas brillantes, nosotros los vemos como una brillante lección de alta costura “accidental”…

Foto de la década de 1890 que muestra una variedad de armaduras y armas usadas típicamente por los samurai /  Wikipedia

Con la utilidad, la fuerza, y la fiereza total como requisitos generales de su diseño, el kabuto comenzó a despuntar ya en el siglo V en Japón, pero alcanzó alturas épicas siglos más tarde con el ascenso al poder de la clase samurai. Como ciudadanos de alto rango, el trabajo de un samurai era sobre todo  servir a la nobleza y vivir de acuerdo con el código guerrero. Y eso hicieron durante aproximadamente 1.000 años (y no fue una hazaña fácil), y llevaron la nueva mentalidad militarista del shogunato del siglo X al siglo XIX.

Si te desconcierta el por qué alguien llegaría tan lejos como para hacer algo tan complicado para proteger su cabeza, puedes considerar esto: ser un samurai significaba que habías llegado oficialmente al top. Eras la “crème de la crème”, lo mejor de lo mejor en la alta sociedad; piénsalo, por ejemplo siglos más tarde en Europa como se vestía un miembro de la corte de Luis XIV teniendo que aparecer en público con su mejor peluca empolvada. Bueno, pues esto era así, pero mucho más orientado a la milicia.

Estos cascos eran proezas de artesanía reservadas para los samurai de mayor rango, algo así como un símbolo visual del clan al que representaban (de ahí los diversos símbolos y animales). En el fragor de una batalla, era difícil perder de vista a tu hermano cuando llevaba un pulpo gigante en la frente.

Incluso las mujeres, aunque no son formalmente conocidas como samurai, sino como onna-bugeisha (mujer guerrera), podían luchar junto a los samurai en la batalla usando cascos kabuto.

Como explica William E. Deal en su Handbook to Life in Medieval and Early Modern Japan, “Los cascos del período de los Reinos Combatientes comenzaron a reflejar la grandeza de la era en su tamaño, dimensiones y ornamentación elaborada”. Prepara tus ojos pues para una fiesta total de fabulosidad al nivel de Alexander McQueen (N.del T. Alexander McQueen fue un diseñador inglés de alta costura caracterizado por su extremismo. Ver en Wikipedia)
(Izquierda) Casco ceremonial con un pulpo y una cresta de ruedas Genji, del siglo XIX. (Derecha) Un casco de pez ceremonial.
Casco (Zukinnari Kabuto) del siglo XVI / The Metropolitan Museum of Art
Máscara facial de protección y casco del Museo de Historia Natural de Yale Peabody.
2 cascos del período Edo (siglos XVI – XVII)

Maximalismo total. Y sí, si dejamos las orejas de conejo para el final, en su forma más básica, que ya es bastante intrincada, el casco del samurai evoca la silueta de Darth Vader:

Esto demuestra cuánta influencia ha tenido la moda de la guerra japonesa en la cultura pop global de hoy. Los diseñadores de vestuario de Star Wars siempre han dicho que se inspiraron en los cascos nazis para el uniforme de Vader, pero George Lucas dijo que para varios trajes de Star Wars se inspiró directamente de la película clásica de Akira Kurosawa de 1954, Shichinin no samurai (Los Siete Samurais).

Desde la parte superior de su kabuto dorado, hasta la punta de sus kegutsu (zapatos) con adornos de piel, el samurai canalizaba un nivel más elevado de espiritualidad cuando se ponía el uniforme de combate. Todo su atuendo muestra el poder verdaderamente transformador y omnipresente del uniforme samurai.

Hoy en día puede ser difícil imaginar a los hombres que había detrás de estos cascos haciendo muecas y luchando en combate a muerte. Es por eso que terminaremos con nuestro favorito absoluto, el kabuto más famoso …

Este kabuto pertenecía a Tadakatsu, conocido como “el Samurai de Samurais” y “el Guerrero que Sobrepasó a la Muerte”, porque luchó en más de 55 batallas sin haber sufrido ni una lesión grave. Fechado en la segunda mitad del siglo XVI, podemos imaginar cómo se debía ver el casco en Tadakatsu, recortado contra el cielo y con los cuernos que parecería que brotasen de su cabeza en el campo de batalla …

Artículo original de Francky Knapp

traducido y adaptado al español por Dani Esteban -Kôryu-, Bujinkan Dai Shihan

contacto: danikoryu@yahoo.com





5º encuentro mensual 2019 de Meifu Shinkage Ryu

25 06 2019

Próximo Sábado día 29 de junio, de 10:30h a 12:30h.

Lugar: Bujinkan Okami Bushi Dojo, Carrer del Trobador, 35, (Barcelona), al lado del Hospital de Sant Pau, <Metro> Camp de l’Arpa

Trabajaremos:

  • Shuriken jutsu

 

  • Fundo Kusari jutsu

     

    Encuentro abierto a cualquier practicante de artes marciales interesado en conocer nuestra disciplina.

    Precio: 25€

    Dirige el encuentro:

    Dani Esteban -Kôryu-, 2º dan (Nidan – Shidou-shi)

    Instructor Oficial, alumno directo del Sôke Otsuka Yasuyuki.

    Meifu Shinkage Ryu Official Branch in Spain.

     

    ¿No eres de Barcelona o alrededores? Podemos organizar un taller, clase o curso en tu zona, ciudad etc… Consulta conmigo.

    + info: danikoryu@yahoo.com  o telf  646 56 11 19





Speech final

18 06 2019

El año 2008 fue la última vez que Bushi Dojo realizó una demostración en público. Es algo que nunca nos gustó hacer y que en muy pocas ocasiones realizamos. Participar en eventos públicos relacionados con Japón o incluso directamente con las artes marciales y hacer una demostración o exhibición de nuestro arte marcial es algo que no está dentro del ADN de nuestro dojo.

Pero bueno, en aquella ocasión lo hicimos, ya digo, por última vez hasta hoy. Y este es el “speech” final que di tras la exhibición, que constó de Kihon Happo, varias técnicas de cada una de nuestras escuelas, varias demos con diferentes armas etc.

Lo he encontrado de casualidad revisando antiguos documentos y me ha hecho gracia recuperarlo para el blog puesto que el mensaje sigue totalmente vigente y válido.

Speech final:

Antes de despedirnos quisiera añadir que aunque a muchos de Ustedes quizás les haya parecido que esto es una actividad y un hobby violento si aspiramos a una sociedad pacífica, me gustaría que lo miraran con los ojos del pueblo japonés y sobre todo de nuestro maestro, Masaaki Hatsumi, que cuando se le preguntó que como podía ser que pregonara la paz y la armonía universal, y el entendimiento entre todos los seres, y a la vez estuviese enseñando técnicas de muerte y destrucción, dijo algo así como: “Es muy sencillo; sólo si conoces el dolor y la muerte puedes defenderte de ellos. Si tienes estos conocimientos apreciarás y defenderás mucho mejor la vida, tanto la tuya como la de los demás.”

Los miles de artistas marciales de este país, y sobre todo los instructores que nos dedicamos a impartir estas disciplinas, estamos bastante hartos de que repetidamente aparezcan en los medios de comunicación sensacionalistas las palabras “artes marciales” asociadas a delincuentes y asesinos.

¿Recuerdan el crimen de la familia de joyeros de Castelldefels del año pasado? En toda la prensa salió publicado que el asesino había practicado artes marciales. ¡Cómo si eso tuviera algo que ver con asestar una docena de cuchilladas a unas personas indefensas para robarles!

Hoy en día, las verdaderas artes marciales tradicionales potencian el compañerismo y fomentan la responsabilidad, la honestidad y la integridad del individuo, además de ser un vínculo directo con diferentes culturas tradicionales.

Las artes marciales en general están consideradas como un magnífico complemento pedagógico y educativo por innumerables psicólogos, médicos y educadores, y su enseñanza se imparte en infinidad de colegios y universidades de todo el mundo, así como en multitud de grandes empresas de países como Japón, China, etc., como actividad complementaria y con apoyo total de los ministerios de educación y cultura.

Las artes marciales tal y como están enfocadas hoy en día promueven la paz y la armonía, la búsqueda del conocimiento, la paz interior, la tradición y el enriquecimiento personal. Una de las máximas de cualquier artista marcial que se precie es “evitar la violencia”. Simplemente hay que tener en cuenta que aunque las artes marciales se basan en técnicas de guerra, en nuestros días han pasado a ser exclusivamente técnicas de defensa, es decir, los verdaderos artistas marciales nunca atacan a personas indefensas o inocentes, sino que se limitan a defenderse a sí mismos y a los suyos ante hipotéticos ataques. Nuestras técnicas están dirigidas a la defensa y la prevención, nunca a causar el daño a un inocente.

Los practicantes de artes marciales son en su gran mayoría personas responsables, honestas e íntegras. De eso nos ocupamos día a día los instructores de artes marciales de este país.

Bueno pues, nada más, esperamos que les haya gustado la exhibición y les pido un fuerte aplauso para los alumnos de Bushi Dojo.

Muchas Gracias y que sigan disfrutando de esta velada.

 

Resultado de imagen de bushi dojo

 





Conceptos sobre el Muto Dori, por Hatsumi Sensei

7 06 2019

Aquí algunos conceptos y explicaciones que estuvo dando Hatsumi Sensei sobre el Muto Dori, el pasado año 2018 en el Hombu Dojo.

Hatsumi Sensei habla de 4 conceptos fundamentales:

TENRAKU: es el nivel más alto, relativo al cielo, a lo divino, al universo, a otra dimensión. Es el mundo no humano, así que no podemos aplicar nuestras leyes de razonamiento porque es una dimensión en la que la lógica humana no puede razonar. Conectar con la suerte divina.

MUDO: Seria la vía, el camino de MUKEI

MUKEI: Es todo lo relativo a lo intangible, a lo abstracto, lo incomprensible, lo ininteligible, lo espiritual y lo no humano.

MUTO (T)DORI:  MU (el yo), TO (la lucha, la espada), TORI/DORI (la nada)

El Mutodori de Sensei se mueve bajo estas directrices y por eso no lo sentimos, no lo entendemos. Es abstracto. No tiene forma y no podemos entenderlo. En realidad no hay nada que entender, solo se tratar de fluir en esa dimensión.

Resultado de imagen de muto dori hatsumi

Frases a tener en cuenta que Sensei ha estado repitiendo muchas veces:

  • NO LUCHES CON UN PROBLEMA, DÉJALO
  • NO TE FÍES DE NADA, Y MENOS DE TI MISMO
  • UN HOMBRE PUEDE IMITAR MUCHAS COSAS PERO NO LO QUE NO CONOCE O NO SABE.
  • CONECTAR CON LA SUERTE DIVINA
  • NO HAY NADA CORRECTO O INCORRECTO, ESO ES UN CONCEPTO HUMANO
  • EL 0 (cero) ES EL INICIO DE MUDO
  • NO INTENCIÓN
  • INTENCIÓN= PASAR INFORMACIÓN A UKE
  • NO DEFENDEMOS, NO PUÑOS, NO PATADAS, NO PROYECCIONES, SOLO FLUYE NATURAL.
  • EN EL MOVIMIENTO PASAN LOS ACCIDENTES, Y EN ESOS ACCIDENTES ES DONDE NOSOTROS UTILIZAMOS EL TAIJUTSU

No hacemos tejustu (arte de las manos). Las manos sirven solo como conexión para mover el taijustu, pero lo justo para no dar información a uke.

El valor no está en hacer muchas técnicas, eso es humano. Lo que tiene valor es la intención. Eso te da mucha más dimensión.

La forma es no entender. Si se entiende, es humano, y pretendemos hacer lo que no es humano. Eso es Bujinkan.

No hagas algo que el otro espera, siempre cambia a lo que no espera.

Uke marca el movimiento de tori, tori no tiene intención.

Resultado de imagen de muto dori hatsumi

 

Si quieres practicar Bujinkan Budo Taijutsu en Barcelona, contacta con nosotros:

Bushi Dojo Martial Arts, desde 1994 en Barcelona

Dani Esteban – Kôryu-, Bujinkan 15º dan, Dai Shihan

telf/whatsapp: +34 646 56 11 19 / email: danikoryu@yahoo.com